El Fútbol Club Barcelona volvió a coronarse campeón de La Liga española este domingo, por primera vez desde la salida de Lionel Messi, al vencer 4-2 al Espanyol.
La sequía sin hacerse con el título doméstico se extendió cuatro años, pero terminó la tarde de este domingo en el RCDE Stadium con dos goles de Robert Lewandowski, un tanto de Alejandro Balde y otro de Jules Koundé.
Los azulgranas aseguraron el título con cuatro fechas de anticipación y luego de que el argentino Lionel Messi, que ahora juega para el Paris Saint-Germain, abandonara el club catalán en el marco de las penurias financieras de las que el equipo de Xavi Hernández todavía no se ha recuperado.
El triunfo de este domingo ante el Espanyol se convirtió en la 27ma conquista del Barcelona en La Liga de España. El máximo ganador, el Real Madrid (35), tuvo que bajarse del trono esta temporada para cederle el lugar a su rival por excelencia.
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Sin embargo, el partido no estuvo exento de registrar contratiempos. Justo cuando los jugadores festejaban en ronda en el centro del campo de juego, decenas de aficionados del Espanyol invadieron la cancha, obligando a los deportistas azulgranas a irse corriendo al vestuario.
Tras la disputa, el entrenador Xavi Hernández habló con medios de comunicación sobre el incidente: “La celebración es normal, pero era de respeto ir a la caseta (vestuario) porque no estábamos en casa. Soy racional. Pero las emociones son difíciles de controlar”.
También explicó que celebraron el triunfo «no por estar en el campo del Espanyol, sino por el título. No estamos en casa. No he visto si ha pasado algo más, yo me he ido dentro, no hay que darle más importancia. Creía que era momento de entrar, había que celebrarlo dentro en familia. No hemos provocado a nadie. Celebrábamos una Liga que para nosotros es muy importante».

