Por Autor Conocido
La absurda excusa del fiscal anticorrupción en Tamaulipas
A muchos en el ámbito político sorprendió una carta enviada a la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas firmada por el titular de la Unidad Anticorrupción Raúl Ramírez Castañeda, con una solicitud de seguridad para él, debido a situaciones que ponen en riesgo su vida y, aclarar, una amenaza a su persona emprendida desde diferentes trincheras.
El documento enviado a Irving Barrios Mojica, por cierto ambas herencia de los Vientos de Cambio y muy cuestionados por la sociedad civil del estado ante sus actuaciones poco efectivas, detalla esta petición porque, aseguró con mucha firmeza, existe una persecución desde los medios de comunicación y eso va a desencadenar un problema grave.
Los dichos caen en dos cosas muy contradictorias. La primera es un absurdo, pues de entrada el pueblo requiere una protección general y si un punto manifiesta constantemente es los privilegios de los funcionarios públicos en todos los niveles, cuando los habitantes sufren cada día de estar en peligro.
Afirmación sin fundamento
Lo segundo es la aseveración temeraria de Ramírez Castañeda contra la prensa. Alude (porque estamos seguros no tiene pruebas) que, desde un medio de información impreso, electrónico y digital, se fomenta la violencia cuando reporteros y columnistas ejercen su derecho a refutar sus palabras, a contrariar sus resultados y a criticarlo con fundamento por su pobre rendimiento.
Lo verdaderamente preocupante es la falta de cumplimiento a los casos de corrupción manifestados en los recientes meses. Documentados de un lado a otro, solo le da vueltas, omite todo lo posible y llevamos este tiempo sin resolver los temas, motivo de su puesto y de la oficina a su mando, es decir, está de ornato, un florero más, sin embargo, quiere un vehículo blindado, seis escoltas y un arma.
Queda en manos de Barrios Mojica cumplirle el capricho disfrazado de solicitud y lo pone entre la espada y la pared. Si la rechaza dejará un precedente contra los García Cabeza de Vaca, muy expectantes de su reacción desde McAllen o Dallas. Si lo acepta, es echarse encima a toda la Cuarta Transformación, deseoso de su salida pronta.
Lo de Raúl Ramírez Castañeda da coraje y risa, pero es doloso decir que los medios impulsamos la violencia. Qué poco aguante le tiene a la crítica.

