Tras la reaprehensión de la jueza Angélica Sánchez Hernández, ocurrida la mañana de este viernes en un hotel de la Ciudad de México (CDMX), en la que participaron elementos de la Guardia Nacional (GN), el Centro Prodh denunció que los constantes ataques de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) contra el Poder Judicial de la Federación sí tienen consecuencias.
De acuerdo con el Centro Prodh, la detención de la jueza Angélica Sánchez representa un grave atentado contra la independencia de los jueces mexicanos.
Acusaron que deja al descubierto «la deriva autoritaria del gobernador de Veracruz (Cuitláhuac García) y además evidencia que la retórica del presidente contra las y los jueces sí tiene consecuencias».

José Ramón Cossío, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), aseguró que la jueza «fue levantada» y exigió que se esclarezca el hecho. «Ante todo, las autoridades tienen que proteger su integridad física», expresó.
Por su parte, el Instituto Federal de Defensoría Pública denunció que, hasta el momento, no se le ha permitido a su personal comunicarse con la jueza, y criticó que las autoridades la hayan reaprehendido sin tomar en cuenta la suspensión en juicio de amparo con la que cuenta.
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Elementos de la Guardia Nacional detuvieron a la jueza alrededor de las 7:25 horas de este viernes, cuando se disponía a salir del hotel Fiesta Inn Centro Histórico acompañada de su hija Ingrid Gómez. Videos difundidos por familiares muestran el momento en el que elementos de seguridad la llevan por la fuerza a la salida del hotel Fiesta Inn Centro Histórico hacia la calle José Azueta, que colinda con calle Independencia, para subirla a una camioneta blanca sin logo de alguna corporación.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, Ingrid Gómez relató que una mujer las interceptó en el elevador del hotel y le preguntó su nombre a la jueza. Posteriormente, les solicitó que no se movieran del lugar porque llevarían a cabo una diligencia.
“Yo les pregunté: ‘¿diligencia de qué?’ y no dieron razón de qué”, platicó.
Además de “jalonear” a la jueza, la mujer ingresó al elevador para evitar que subieran y les informó que estaban ahí para ejecutar una orden de aprehensión.

