Por Autor Conocido
Comapa y la visión que le faltaba
Varios organismos descentralizados con control de recursos públicos destinados por el gobierno de Tamaulipas no están exentos de situaciones muy puntuales referentes al ámbito laboral y legal. Una de ellas es la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de la Zona Sur, de mucho énfasis y seguimiento por parte de usuarios y la población en general.
Maltratada por los Vientos de Cambio, al convertirse en la caja chica del senador Ismael García Cabeza de Vaca, de a poco su actual gerente Francisco González Casanova le impregna su estilo propio, caracterizado por poner orden a las cosas, principalmente tener el contacto cercano con los clientes y resolverle los detalles que le impiden tener un servicio adecuado.
Además, se ha fortalecido en el trato con muchas instancias alejadas debido a la manera ruda, contrapuesta y recaudadora, con muchos de los recursos sin registrarse en las arcas de la compañía. Lo mismo se ve esa correa con el Ayuntamiento de Tampico, con las mismas instancias federales y, como punto, referencial la iniciativa privada.
Un trato diferente
Muy por encima de la imagen institucional, derivado del cambio de gobierno, el operador de líquido para consumo de quienes habitamos Tampico y Ciudad Madero, además de alcanzar algunos sectores de Altamira, está metido en dar la atención personalizada sin distingo de creencia política, religión o clase social. Personas que cuentan con este suministro, dan cuenta de esa forma distinta de hacer las cosas.
Ese es el principal logro que tiene esta gestión luego del sufrimiento que resultó el pasado. Conseguir el arreglo de una fuga, la reparación de líneas en calles, rehabilitar los hoyancos, además de acordar un convenio con deudores, supervisar el estado adecuado del producto con destino a hogares y negocios, era antes un calvario. Eso ya pasó.
Ahora, la Comapa enfrenta otros retos. El más inmediato es lograr la garantía para tener años con agua que, como la ha enfatizado el propio González Casanova, le llegue «a todos los habitantes de esta localidad». Para eso requiere la ayuda de la futura Secretaría de Recursos Hidráulicos, la gestión de los diputados federales, además de un empujón adicional proveniente de los empresarios.

