Por Autor Conocido
Juvenal y el “sorpréndeme Altamira”
El proceso de registro de candidatos en Tamaulipas dentro del Movimiento de Regeneración Nacional para cargos públicos a competir en el 2024 tiene de todo: dobleteo de registros como Adrián Oseguera, participación de “ceros a la izquierda” del nivel de Francisco Chavira, Enrique Torres Mendoza y Óscar Genaro Hernández Zúñiga, hasta algunas sorpresas medidas.
Lo inesperado vino en uno de los singulares municipios de la zona sur, se dio posterior a cumplir con la fecha marcada en el calendario y evaluar la lista de aspirantes al puesto más importante por jugarse, la presidencia municipal. Altamira es, por mucho, un sitio fértil para ser minado, un riesgo calculado por el alcalde Armando Martínez Manríquez.
Pero para el edil, la sacudida no fue la protesta hecha en pleno desfile de la Revolución Mexicana, ni los intentos alocados de Marcelo Abundis (una especie del futbolista uruguayo Sebastián “El Loco” Abreu, pero en la polaca, pues ha jugado en todos los bandos posibles y usados sus colores, pero sin trascendencia) para bajarle un rating sólido en la lucha por reelegirse.
En serio, ¿Nadie lo vio venir?
Lo llamativo estuvo desde otra trinchera. La irrupción de Juvenal Hernández Llanos, expresidente municipal en la mitad de la primera década del Siglo XXI, esposo de Alma Laura Amparán, también jefe edilicia de la ciudad y puerto por dos períodos consecutivos, la primera reelecta, para entrar a esta contienda guinda, provocó de todo.
La reacción natural fue, sin llegar a escándalo, sí a abrir los ojos y levantar cejas. Lo último y hasta de un nivel inimaginable, era verlo con los colores morenistas, con su nombre en un documento oficial del partido y puesto para entrar en la encuesta.
El motivo es simple: no hace muy poco tiempo, Juve estaba en el lado contrario. Su apoyo al excandidato a gobernador panista César Verástegui Ostos era incondicional, desde antes de su designación y posterior a la derrota infringida por Américo Villarreal Anaya. Lo cierto, su registro no fue por “a ver qué pasa”. Tuvo aval de personajes dentro del sistema en Ciudad Victoria.
¿Cómo terminará esto? Posiblemente se tome, posterior al 2 de junio del 2024 y con más elementos, como una peculiar referencia para series del ámbito político en cualquier país.
Si a alguien se le ocurrió decir “sorpréndeme Altamira”, la respuesta ya la tiene.

