Por Autor Conocido
Cabeza de Vaca nunca tuvo, ni fomentó amigos
El enojo dentro de la fracción de Acción Nacional muy marcada a favor del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca vio con mucho recelo, furia y hasta con muy alto rencor, la celebración de cumpleaños de quién fuera alcalde de Altamira, Juvenal Hernández Llanos, la tarde del pasado sábado en un salón social de dicho municipio.
El esposo de la anterior edil del Ayuntamiento, Alma Laura Amparán Cruz, juntó a toda su estructura, mujeres y hombres leales a todas las intenciones políticas emprendidas en casi dos décadas, sin importar el momento, el organismo político o la causa de la lucha. Eso dejó un escenario lleno, hasta con gente sin alcanzar una silla.
Sin pocos espacios, fue el momento indicado para dar su mensaje de agradecimiento por atender la invitación y por todo lo hecho, aunque el interés estuvo centrado por los asistentes, particularmente uno con una trascendencia histórica y su todavía fuerte influencia en la clase política estatal, tanto a favor como en contra.
Estaba pintado el lugar hasta que el covid-19 le impidió a Eugenio Hernández Flores estar al lado de “Juve”. También le afectó una gira programada por Aldama, esto a unas horas de darse una reunión con varios integrantes del Revolucionario Institucional, muchos fueron expresidentes del comité estatal y algunos activos en el servicio público.
Pero la compensación fue un video enviado por el exmandatario y reproducido en una pared del salón. Muchos con bastante atención escucharon a Geño, visiblemente recuperado de los seis años de encierro en un penal de máxima seguridad en el Estado de México, propuesto por el Partido Verde como su candidato al Senado.
¿Por qué provocó el enojo en el bando azul?
Al menos entre los Cabecistas, hasta hace dos meses, daban por hecho contar con Hernández Llanos para el intento de recuperar lugares, en este caso Altamira. La bomba explotó cuando se confirmó su inscripción para la encuesta definitoria del candidato a la presidencia municipal, precisamente en manos de Morena, pero con Armando Martínez en altas opciones de reelegirse.
Como este caso, muchos otros se sacudieron al texano-reynosense y abiertamente abrazaron causas diferentes. Queda como reflexión que Cabeza de Vaca nunca procuró hacer amigos; hoy, lo de Juvenal y otros es consecuencia de su maltrato.

