Por Autor Conocido
Oseguera vs el pueblo de la zona sur
Por fin surgieron las candidaturas por parte de Morena y sus aliados en Tamaulipas para los escaños en el Congreso de la Unión. En todos no hubo sorpresa y aunque dejaron pendiente el Distrito 05, con cabecera en Ciudad Victoria y vislumbran a Beba de la Garza, difunta de Rodolfo Torre Cantú, a esa posición, hubo alegría y conformidad en casi todos, ante la oportunidad de estar en San Lázaro la siguiente legislatura.
Las contentas son Blanca Narro, Claudia Hernández y Olga Julianna Elizondo, sobre todo está última al pelear por tercera ocasión su curul a través de la preferencia de la ciudadanía. De darse, sería la primera en la entidad en reelegirse por segunda ocasión, al aprovechar los cambios en la ley electoral, un caso que de tan solo ver si hombre en la boleta ya es histórico.
Ese mismo entusiasmo lo transmitieron Casandra de los Santos, integrante de la bancada guinda en el Parlamento estatal, así como el alcalde de Matamoros Mario López Hernández y quien fuera presidente municipal de Nuevo Laredo Carlos Canturosas Villarreal. Líneas atrás se aclaró el “casi todos”, pues Adrián Oseguera Kernion lo tomó con demasiada cautela.
No quiso aceptar de inmediato la postulación hecha por Mario Delgado Carrillo, a pesar de ser el Partido del Trabajo quien lo propone. Argumentó abiertamente lo pensará con su familia pues es una encomienda totalmente diferente a un Ayuntamiento, pero off récord, intenta impedirle el paso a Erasmo González Robledo para sucederlo por un simple capricho.
Tiene detalles en contra
Sin embargo, hay dos puntos muy ligados. El primero y sobre todo fundamental, es su paupérrimo trabajo al frente del municipio en cinco años. Como lo dijo el diputado local Carlos Fernández Altamirano hace días, “está congelado en el tiempo”, mientras sus vecinos de Tampico y Altamira mostraron una cara diferente.
Lo peor es el daño hacia los ciudadanos de la región al permitir los operativos de alcoholemia donde el agandalle, el abuso y el “rugido de tripas” de sus elementos, tiene más que enfurecida a la sociedad civil de las tres ciudades. Qué decir de la iniciativa privada cuyo sentir es una lejanía del munícipe, sobre todo en su segundo trienio.
Para conectar con lo anterior, le meten en la pelea al panista Chucho Nader, experto en elecciones. Con todo lo anterior, si lo vemos con frialdad, Oseguera Kernion le teme al rechazo de la gente, a un voto de castigo por su mal desempeño y sus omisiones.
Y pueden venir el que quiera a defenderlo, sea José Ángel Solorio, Mario Segura, Edy Pintor, Oscar Contreras y demás. Los hechos hablan por sí solos y son irrefutables.

