Por Autor Conocido
Tamaulipas y la meta imposible de levantar a Xóchitl
Cerca de cumplirse las 72 horas de una de las propuestas más polémicas dentro de la campaña presidencial en México, como auténticos bomberos corren militantes del Partido Acción Nacional como del Revolucionario Institucional a apagar el fuego provocado por su candidata Xóchitl Gálvez en Tamaulipas, particularmente en la zona sur, considerada la más fuerte en cuestión económica y social de la entidad.
Su muy firme interés (porque hasta la fecha no se retracta) de cerrar la refinería Francisco I. Madero convulsionó a una sociedad civil que, una semana de arrancar la campaña, poca relevancia les tomaba a los dichos de la postulada del Frente Amplio por México, cómo también de sus contrincantes Claudia Sheinbaum de Morena-PT-Verde, así como Jorge Álvarez Maynez de Movimiento Ciudadano.
Simpatizantes de la hidalguense, muchos detractores de la 4T, tratan de matizar la versión entregada durante un foro ambiental celebrado el pasado sábado en Monterrey. El argumento es el tema financiero de Pemex y la migración a las energías limpias, sin embargo, no logran apaciguar el enojo general entre tampiqueños y maderenses, la mitad, dependientes del complejo de más de un siglo.
Morena a través de todos sus actores, el presidente Andrés Manuel López Obrador, el gobernador Américo Villarreal Anaya, los postulados Olga Sosa, José Ramón Gómez, Adrián Oseguera y Erasmo González, aunado al mismo líder de la Sección Uno del Sindicato Petrolero, Esdras Romero, le dieron con todo a Xóchitl. El argumento es muy válido.
No sirve la matizada
Así se han ahogado las declaraciones de su coordinador Gerardo Peña Flores, así como el aspirante tricolor al Senado Arturo Núñez. Insisten en que se vea la situación monetaria de la ex paraestatal, pero ante el reclamo del Sindicato Petroleros como actores de la iniciativa privada, sus justificaciones pierden mucha fuerza. Ya para qué, el daño está hecho.
Hasta ahora es mucho más creíble y sobre todo coherente, la postura de dos postulados panistas que entienden muy bien la relevancia de la instalación. Chucho Nader y Carlos Fernández, uno a la diputación federal y el otro a la alcaldía maderense, entienden la catástrofe “peor que un huracán” el finalizar sus operaciones.
La reflexión final es la caída de Gálvez en el ánimo del electorado de la zona sur, considerada la más fuerte de la oposición en la entidad. Una auténtica proeza deberán realizar todos los allegados a este proyecto para intentar levantarla.
De por sí no puede crecer y con estas ocurrencias se pisa ella misma el pie para tropezarse.

