El Tribunal Supremo de Justicia permitió este martes que entre en vigor la ley que permite que la policía del estado de Texas detenga y expulse a migrantes sospechosos de entrar sin documentos a Estados Unidos (EE.UU).
La entrada en vigor de la legislación conocida como SB4 se daría en medio de una demanda presentada por la administración del presidente estadounidense y las organizaciones defensoras de personas extranjeras, encabezadas por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles.
El estado de Texas ha argumentado que la entrada de migrantes ilegales ha provocado una crisis en la frontera, por lo que tiene derecho a tomar acción.
Esta batalla no es la única que mantienen el Gobierno de Biden y Texas sobre cuánto puede hacer el Estado para patrullar la frontera con México e impedir los cruces ilegales.
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Greg Abbott, gobernador de Texas, ha calificado de «invasión» la situación que se vive en la frontera. La ley, conocida como SB4 y firmada por Abbott en diciembre del 2023, permite que los policías estatales detengan a las personas sospechosas de entrar ilegalmente en Estados Unidos.
También otorga a los funcionarios locales poderes que desde hace mucho tiempo correspondían solo al gobierno fedeal estadounidense.
Abbott resaltó la necesidad de la ley al afirmar Biden ha sido incapaz de hacer cumplir las leyes federales que penalizan la entrada o reentrada ilegal. El pasado 18 de diciembre, declaró en una rueda de prensa que “la inacción deliberada de Biden ha dejado a Texas a su suerte”.
La ley de Texas convertía la entrada o reentrada ilegal en Texas en un delito estatal, con penas desde 180 días de cárcel a 20 años de prisión. En virtud de ella, los jueces de primera instancia de Texas deberán ordenar a los migrantes que regresen a México, con penas de hasta 20 años para quienes se nieguen.

