Por Autor Conocido
Máynez logró lo impensable: conectar con la chaviza
Hace un par de fines de semana, uno de los comentarios chuscos del primer debate presidencial fue la actitud de Jorge Álvarez Máynez. De principio a fin, el candidato de Movimiento Ciudadano, relevo de Samuel García a quien le quisieron aplicar una especie de “golpe de estado” para derrocarlo de la silla en Nuevo León, fue objeto de memes por su siempre sonriente figura.
Esto y aparecer como un tercero en discordia sin ton ni son, solo a la expectativa de los dimes y diretes de Claudia Sheinbaum con Xóchitl Gálvez, literalmente en medio de las otras postuladas, como una discusión entre tías, fabricó imágenes de sorna, dónde hubo quienes lo ignoraron o siquiera se acordaron de su nombre.
Tal fue así que en los sondeos finales tras el intercambio de ideas fue desfavorecedor. El diputado federal con licencia no subió más allá del único dígito en las preferencias, sin embargo, los últimos días su nombre dejó de convertirse en chiste y ser una tendencia en las redes sociales, tan polarizadas, pero con un descubrimiento singular, una conexión con las nuevas generaciones de votantes.
De gustos a gustos
Todo salió al compartir parte de sus hobbies. El uso de plataformas digitales y comentarios muy puntuales en cuanto a música y cine fue el gancho. Primero salió con una banda de rock, Panda, conocida entre los ahora treintones y uno que otro veinteañero de salida. Eso catapultó en Facebook, X (antes Twitter) e Instagram su figura.
Para ir más allá, agarró otro espacio de mucha demanda, Spotify. La nueva manera de escuchar canciones o discos tiene hasta ese día una playlist creada por el propio postulado y para todos los gustos, con “rolas” conocidas en diversos géneros, lo que hoy se le llama random y darles a los usuarios la oportunidad de aportar e incluir esas peticiones.
¿Cuál fue el efecto? La chaviza tantito quiere para meterse a los dispositivos móviles o bien conectarse en una PC o tablet a fin de conocer las tendencias o los temas de conversación, encontrando en el naranja alguien que, a diferencia de Claudia y Xóchitl, sí le saben a lo que quieren, pese a que esto no resuelva las necesidades del país.
Ah, y para variar. Su canción oficial es la de moda, al grado de usarse en bodas o eventos sociales. Creadores de contenido aportaron con videos donde el fondo es el tono de *Máynez, Máynez, Máynez presidente”. Como punto final, desplazó a Gálvez en Tiktok.
Lo reciente: le preguntaron a quién le pertenece Playa Miramar, a Tampico o Ciudad Madero. “Eso hay que discutirlo con una torta de la barda”, contestó y lleva más de mil reacciones.
Esa es la nueva política.
Lo que sería este país si todo esto se tradujera en el PIB.

