Por Autor Conocido
La amenaza de Cabeza de Vaca a una magistrada
Durante el pasado fin de semana, se hizo del conocimiento público la propuesta de Janine Otálora sobre la impugnación puesta por el Movimiento de Regeneración Nacional contra la designación del Partido Acción Nacional de darle la primera posición en la lista de candidatos federales por la vía de representación proporcional al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
El sentido iba en retirarle esta postulación al poner como argumento una orden de aprehensión girada por un juez, promovida por la Fiscalía General de la República por delitos como enriquecimiento ilícito. Este acto conocido como “filtración”, dio la tónica que incluso, antes de dictarse sentencia, el residente en Texas publicó una carta en sus redes sociales advirtiendo la presión del gobierno federal por alejarlo de una curul en San Lázaro.
Esto fue uno de los datos que surgieron en la sesión de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, celebrada al mediodía del miércoles. A la magistrada le causó preocupación la manera en que la opinión pública se enteró de dicho documento, cuando debe ser del conocimiento única y exclusivamente de sus compañeros en tribuna, encargados de la deliberación.
Señala una filtración
Lo grave, expuso Otálora, es la llamada recibida por el exmandatario tamaulipeco. Mientras ayer les decía a todos los medios nacionales de esa presión de la 4T para sacarlo de esta contienda, Cabeza de Vaca le habló a la integrante de esta sala de forma como acostumbró a tratar a propios y extraños durante los últimos 8 años, con exagerada prepotencia y amenazas.
La sospecha dentro de esta instancia legal que determinó también mantener la candidatura de Ricardo Anaya, ya que, a diferencia de Francisco, el aspirante presidencial en el 2018 simplemente se exilió de México, pero sin orden de aprehensión en su contra, es la conducta de Reyes Rodríguez Mondragón, uno de los cinco jueces en resolver este tipo de controversias al máximo nivel. Sobre él pesa la referida filtración.
Recordemos, fue uno de los colaboradores en el sexenio de Felipe Calderón, muy amigo de Roberto Gil Zuarth, amigo del anterior jefe del Ejecutivo estatal y quién se benefició en los Vientos de Cambio con contratos por asesoría legal, además de instalar casinos clandestinos, amparado por el sexenio panista y sin importar las acusaciones del sector comercial.
Vaya bacatazo para el personaje y con repercusiones serías a su grupo, cuyos integrantes se juegan la última carta el 2 de junio próximo a fin de sobrevivir.

