Por Autor Conocido
¿Una elección de sorpresas?
A nivel general, la preferencia hacia el Movimiento de Regeneración Nacional está, incluso por lo visto en el 2018 y todavía como referencia en el 2021, donde hubo cierta competencia de sus opositores, en un tope muy alto dentro de la población tamaulipeca como en el resto del país, sin embargo, las historias de sorpresas no están lejos de suceder en algunas regiones.
En juego Guanajuato con su gubernatura, los otros ochos el bando guinda tiene ventaja, algunas claras como Tabasco y otras apretadas, caso Veracruz. De acuerdo con estos sondeos, la balanza puede ser en teoría favorable en su mayoría hacia el partido oficial, donde su abanderada Claudia Sheinbaum parece cumplir su palabra que “será un trámite” el 2 de junio.
A pesar de esto, los sobresaltos suelen darle un sabor especial no solo a los procesos electorales, también a la vida pública de los habitantes. Se ha visto en diferentes estados o municipios, los llamados favoritos han mordido el polvo en el llamado Día D, mucho cuenta el manejo de las estructuras como también el incentivar la presencia de la sociedad civil en las urnas.
Un contexto a tomar
Nos remontamos como ejemplo hace 3 años. El proyecto de Francisco García Cabeza de Vaca en teoría se mostraba sólido y dispuesto a hacer la contraparte de la Cuarta Transformación. Dominar en la mayoría de los municipios como en el Congreso local le daba un adicional a continuar como corriente predominante a través de Acción Nacional.
Cuando aparecieron los resultados, el ambiente fue totalmente opuesto. Morena dio un auténtico asalto a la entidad, le quitó los municipios más grandes y con un alto presupuesto, entre ellos Nuevo Laredo, Ciudad Victoria y Altamira. Acapararon la mayor cantidad de curules en el Parlamento estatal, determinante para lo que sucedería un año después con el arribo de Américo Villarreal Anaya y la derrota de César Verástegui Ostos.
En resumen, nada se puede dar por descartado en una competición, sobre todo cuando hay muchos intereses de por medio, si existe la intención clara de la mayoría del padrón electoral a retratarse en las casillas y esas tendencias pueden tener un cambio drástico de la noche a la mañana.
Insistimos, no están descartadas las sorpresas. El problema es el marcado desánimo por querer ir a votar.

