Por Autor Conocido
¿Ya no más alianza PAN-PRI?
Muy necesarios son los contrapesos en cualquier nación libre. En los aspectos políticos y sociales, la pluralidad es un elemento esencial que determine el avance y la construcción de un país, a converger todas y cada una de las ideas y lograr a través de la participación de sus habitantes, leyes y proyectos, el beneficio en su calidad de vida.
Si bien el pueblo mexicano lanzó un mensaje en la pasada elección de junio, al entregarle la mayoría absoluta al Movimiento de Regeneración Nacional y sus aliados la Presidencia de la República, además de tener las bancadas más grandes en el Senado y la Cámara de Diputados, la parte opositora hizo poco para ganar terreno en todos los sentidos.
Más allá de la iniciativa en materia judicial que reforme la elección de magistrados, un tema polémico por la forma, pero también al tocar a muchos jueces de muy dudosa ética, ese equilibrio empezó a tambalearse durante los últimos años a través de quienes se levantaron como los partidos creadores de un frente a la Cuarta Transformación.
Sus crisis internas
Los resultados arrojados en los comicios dejaron muy mal parados a Acción Nacional y al Revolucionario Institucional. Juntos en la batalla perdida con el PRD, este último extinto al no lograr el porcentaje mínimo de sufragios, los sobrevivientes intentan curar las hemorragias de esta batalla, pero sin estar alejados de la polémica.
En el lado blanquiazul, ahora sí se toman en serio la salida de Marko Cortés, quien durante el último sexenio el organismo fue en franca picada. Dejaron de gobernar Yucatán, Quintana Roo, Tamaulipas y Puebla. Ninguna de las ciudades importantes tiene en sus manos, incluida Guadalajara y Monterrey.
El tricolor está en un escenario aún peor. Hace 10 años tenían al menos 20 entidades en su poder; hoy solo le quedan Durango y Coahuila. La crisis aumenta con la intención de Alejandro Moreno Cárdenas, el gran villano dentro del otrora todopoderoso, de seguir al frente del Comité Ejecutivo Nacional la siguiente década.
A ambos le salió perjudicial los tantos nombres para conformar su coalición, sea frente amplio Por México, fuerza corazón por México, Unidos por México, entre otros, pero el fondo es conformar ese bloque trágico y en cuyo sector bien penetrado, hay una terrible desilusión.
Verlos nuevamente agarrados de la mano parece estar muy lejano, pero, así como han cambiado de opinión en diversos temas, no dudamos aparezcan como amigos en el 2027.

