Por Autor Conocido
Lalo Gattás: ¿Un producto desechable?
La fricción en el Ayuntamiento de la capital de Tamaulipas, Ciudad Victoria, encuentra en este inicio del segundo gobierno del alcalde Lalo Gattás problemas más graves a los afrontados en el cierre de su primer trienio a finales de septiembre pasado, envuelto en un aura de controversia con la misma población y hasta evidenciado en actos públicos.
Los dichos de la cantante Susana Zabaleta en aquel concierto del Grito de Independencia, cuando la concurrencia recriminó los baches y la pésima imagen urbana del municipio que, teóricamente, debe recibir absolutamente todo por su etiqueta de sede de los tres poderes, fueron el epílogo de la primera etapa y casi de forma instantánea el prólogo hacia los siguientes tres años.
El asunto con lo acontecido desde la primera sesión de Cabildo. Los miembros son en su mayoría integrantes de la planilla, es decir, los regidores y síndicos puestos y aprobados por el propio munícipe, encargados de echar por la borda varios nombramientos como el secretario del Ayuntamiento, el contralor y el tesorero.
Las posiciones conforme a las leyes y códigos regidos en cada municipio deben pasar por la aprobación de la mayoría de la Comuna, pero esto no sucedió. Sin embargo, el reelecto uso otras vías legales para darle esa posibilidad de trabajar a sus colaboradores, entre ellos Hugo Reséndiz para la referida Secretaría.
Siguen los conflictos
Esta novela alcanzó otro nivel este martes. A las oficinas de la Fiscalía Anticorrupción apareció la síndico Lili García Fuentes a presentar una denuncia formal contra el alcalde morenista, al cometer como delito el ejercicio ilícito de sus funciones y otras acciones involucradas. Dicho problema ya estaba a altas proporciones.
Más allá de quién tenga la razón o por qué se gestó esta rebelión en contra de Gattás Báez, uno de los personajes dentro del servicio público en el estado más singulares por sus diversas controversias, ese carácter especial para afrontar las crisis, al agregarle el cuestionado desempeño al verse una ciudad con baches, falta de alumbrado y una patentada carencia del agua potable, es el trasfondo alrededor del escándalo.
Muy evidente: alguien o algún grupo dentro del sistema político tamaulipeco quiere a Lalo fuera del reflector. El mensaje que se le envió en la elección de junio pasado, cuando de manera muy ajustada salió con el triunfo por encima de Oscar Almaraz, parece no haber sido entendido por dicho presidente municipal.
Y si se trata de desecharlo no hay por qué espantarse. Los Vientos de Cambio se las ingeniaron para poner a una familiar política del exgobernador, Pilar Gómez, como sustituta de Xicoténcatl González, cuyo expertise del último era la zumba.

