Por Autor Conocido
¿Qué sistema económico tenemos?
En la Sala de Juicios Orales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAT en la zona sur de Tamaulipas, se hizo la presentación del libro “Transformación económica: reflexiones y prospectiva”, cuyo autor es Benjamín Robles Montoya, actual presidente del Colegio Nacional de Economistas.
Dentro de la ponencia donde contó con la parte estatal encabezada por Sarai Castillo, acompañada de la directora de la Unidad Académica sede del encuentro Elda Ruth de los Reyes, así como los alcaldes Erasmo González Robledo de Ciudad Madero y Armando Martínez de Altamira, se dieron algunos temas que van con nuestro bolsillo pero con la política inmiscuida.
Defensor de la causa actual, que para muchos es un seguidor de la Cuarta Transformación y para los contrarios “un chairo más”, expuso cuáles fueron los resultados de las medidas tomadas por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador en la materia, desde los programas sociales, la reducción de la pobreza y el impedir, de acuerdo con sus datos, un endeudamiento mayor a lo heredado por sus antecesores.
En un espacio como es la academia, actualmente con muchas voces y pensamientos plurales, donde lo mismo te puedes encontrar en universidades públicas jóvenes a quienes les agrada la ideología de izquierda, otros son más de una reflexión de centro, como también existe una presencia de estudiantes de derecha, uno de los puntos medulares refiere al sistema económico que rige nuestra nación.
Un modelo aún vigente
Desde este punto, luego de lo que él llamó más de tres décadas de Neoliberalismo fracasado, cuyas políticas de privatizar entes públicos afectaron a los intereses del país en lugar de fortalecerlos, la sacudida que dio el ex mandatario tabasqueño, hasta la fecha y todavía en la oscuridad luego de cumplir con su sexenio, todavía permea en la sociedad.
Así nos iremos hasta el final del presente 2024, que al mismo tiempo significa el primer trimestre de la era Claudia Sheinbaum. La expectativa, recreando los proyectos planteados por la primera mujer en el poder, se verán desde enero del 2025 ya con un paquete económico muy establecido y las obras de infraestructura planteadas el uno de octubre cuando tomó posesión, siendo la significativa la red de ferrocarriles.
Lo auténtico y que continúa siendo el verdadero reto, es entender qué modelo económico vivimos o hacia cual vamos. Está muy claro que se le dará impulso a los grupos marginados con las pensiones a los adultos mayores, a la par de abrirle la puerta al sector privado de participar en los proyectos públicos, como al mismo tiempo invertir.
La otra certeza es que por más de querer engrandecer la imagen de López Obrador, el sistema a proliferar de aquí y hasta el 2030 no tendrá que llevar el nombre del segundo piso de la transformación, una expresión netamente política.
Ya si le inventamos un nombre a la manera de llevar nuestra economía será asunto de otras personas. Se requiere y con inmediatez el progreso. Lo que debe perseguirse y es el argumento de todo lo anterior, es el bien común del pueblo mexicano.

