Por Autor Conocido
La institucionalidad entre Américo y Makito
Un día antes de la visita previamente anunciada por el gobierno del estado a Reynosa, llamó la atención el desaire del presidente municipal de Río Bravo Miguel Almaraz, al evento de entrega de una Unidad Deportiva en esa localidad por el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Al edil de extracción panista, actualmente en el ojo del huracán al subir un vídeo donde bebe una cerveza, sin importar su investidura, sí lo invitaron a la ceremonia, pero sin dar motivos simple y sencillamente se ausentó. Por ello, al mandatario se le vio con su esposa María Santiago, la senadora Olga Sosa y sus secretarios Pedro Cepeda y Héctor Villegas.
Por supuesto que la desatención fue muy comentada tanto en la frontera como en la capital Ciudad Victoria. Más allá de las potenciales diferencias políticas o de ideología, si algo ha pedido el pueblo es trabajar sin distingo de colores, sin embargo, el presidente municipal fronterizo tomó una decisión contraria que le puede costar mucho.
Esto se platicaba cuando apareció la agenda del miércoles y le tocaba a la ciudad más poblada recibir al jefe del Ejecutivo estatal. Esto acrecentó el interés por conocer cada una de las actividades encabezadas por Villarreal Anaya, sobre todo en una zona donde políticamente predomina el grupo encabezado por la senadora Maki Ortiz Domínguez.
Alcalde cumple con agenda
La legisladora del Partido Verde no estuvo presente en el arranque de construcción de una planta de fertilizantes, la entrega de patrullas, la supervisión a obras, la atención a migrantes deportados desde Estados Unidos y en la revisión del proyecto del estadio remodelado de béisbol, pero sí lo hizo su hijo Carlos Peña Ortiz.
El jefe edilicio cumplió con cabalidad cada acto, hasta tener el detalle con Américo, esto en el parque de pelota, pegarle unos hits al campo rehabilitado. Otro y por supuesto no menor, fue la entrega de un bat conmemorativo con el nombre del mencionado gobernador y el distintivo color guinda.
¿Por qué señalar esto? Mucho ha trascendido la distancia tomada por los grupos de Victoria y Reynosa posterior a la elección de junio pasado, la toma de posesión de Claudia Sheinbaum como presidenta, así como un reacomodo de fichas y personajes, entre ellas Maki acomodada en el organismo del Tucán.
Al menos con categoría, sin berrinches, ni desplantes, lo acontecido en esta parte de la frontera con Texas marca que se puede llevar las cosas con institucionalidad. Insistimos: el pueblo quiere resultados y una paz social que venga desde sus políticos.
Esperemos este ejemplo lo sigan todos.

