Por Autor Conocido
La apología de un alcalde alcohólico
Es considerado por mucho un asunto político tomado desde las dos trincheras confrontantes en Tamaulipas para volverse a dar con todo, ahora en una de sus principales tribunas, el Congreso del Estado, pero ante la opinión pública, la actitud tomada por el alcalde del municipio de Río Bravo, Miguel Almaraz, es indefendible.
El edil cuya administración arrancó en octubre del año pasado, tras dar una dura campanada cuando se veía casi imposible de vencer a Morena, nuevamente atrae la atención por los videos compartidos en sus redes sociales tomando bebidas embriagantes en su oficina en la presidencia municipal. Van 2 audiovisuales compartidos en este lapso.
Hasta algunos “periodistas” afines al ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, el hombre que impulsó su postulación en la elección del año pasado, también señalan esa actitud arrogante del edil abanderado de la alianza entre Acción Nacional y el Revolucionario Institucional. Su acción de sentirse empoderado mientras toma una cerveza o un licor, es una auténtica dosis de cinismo.
Por supuesto, el Grupo Parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional llevó a las últimas sesión realizada el pasado martes esta controversia. La petición y la acción es ponerle orden al munícipe, pues aunque como ser humano está libre de manejar este asunto en su vida privada, hacerlo manifiesto en horario de trabajo como servidor público es reprochable.
Una indiferencia abismal
Lo peor viene de la bancada azul y el Comité Estatal. El abstenerse de quien lo representa en este ayuntamiento, sin siquiera salir hacer una reprimenda pública, abre por sí solo la interpretación de estar a favor de Almaraz. Esa actitud hubiera sido diferente sí el caso se presenta en uno de esos adversarios, téngalo por seguro.
Pero al integrar tanto el partido como el grupo político texano-reynosense, ese silencio se traduce como una apología. Es manifestarle a la población que “a mí me da lo mismo si este alcalde sigue bebiendo o no”. Si esa es la postura, seguramente van a seguir ganando muchos adeptos entre una población que en las urnas aborrece su idea de gobierno. Los datos hablan.
Este presidente municipal continuará con las mismas y su imagen se irá deteriorando, desgastando y terminará en caída libre. Muy grave para el PAN, descuidando lo poco que tiene para relanzarse como alternativa entre el electorado para el 2027.

