Por Autor Conocido
¿Realmente ayuda al Verde tener a Maki?
La última elección federal coincidente con el proceso estatal en Tamaulipas, que renovó alcaldías como el Congreso local, puso a varios partidos en posiciones no vistas históricamente, unos con un considerable crecimiento, pero otros en una franca caída y sin la capacidad de reacción para contener la reducción de posiciones.
En el primer caso, el Verde salió relativamente favorecido de la preferencia de los votantes en aquella contienda de junio pasado. Considerado siempre como un satélite, a merced de los acuerdos con el PAN en un principio, luego en el PRI y finalmente en Morena, su papel de actor secundario medio se lo sacudió al apostar por el protagonismo a través de candidatos propios a cargos públicos.
La sorpresiva decisión de mandar al ex gobernador Eugenio Hernández Flores junto a Maki Ortiz en esa fórmula por escaños en el Senado de la República, pese a ser figuras lo suficientemente conocidas por su pasado en otros organismos políticos, terminaron dándole un impulso que los hizo pelear entre el tercer y cuarto sitio de preferencias, junto con Movimiento Ciudadano.
Acordaron mediante esa coalición denominada “Sigamos Haciendo Historia” al lado de los guindas y el Partido del Trabajo ocupar sillas tanto en el parlamento estatal así como en los cabildos de los municipios más poblados. Aunque el liderazgo lo toma el dirigente Estatal, Manuel Muñoz Cano, la más movida es la legisladora suplente y ex alcaldesa de Reynosa.
Acapara las miradas
Con su posición vía plurinominal aprovecha ese reflector. Se hace sentir como si fuera una militante fuerte entre el partido del tucán, tanto en la dirigencia nacional encabezada por Arturo Escobar, como a su estructura radicada en el municipio fronterizo, al grado de hasta hacerle cambiar a su hijo, el ahora edil Carlos Peña, los colores institucionales del ayuntamiento. Recordemos, quedó reelecto por Morena.
Y si bien es un asunto lejano, ya que todavía debemos afrontar otro proceso electoral intermedio en el 2027, con la renovación o referéndum en las presidencias municipales, Ortiz Domínguez querrá poner sus fichas principalmente en el lado verde, a fin de robustecerse hacia el momento cumbre programado en el 2028, la gubernatura.
Aquí existe un asunto tras bambalinas muy especial. Sin tener esa cercanía oficial, Muñoz Cano ha sido muy respetuoso del sitio del gobernador Américo Villarreal Anaya. Cuando ha sido necesario le ha ofrecido su respaldo, evitando causar alguna polémica. Sin embargo, su representante en la Cámara Alta es todo lo contrario.
Ahí es donde surge esa duda sobre el beneficio de tener a Maki Ortiz en esas filas. Ojo, falta que se abra la contienda por el Palacio de Gobierno.

