Por Autor Conocido
El PRI de Bruno Díaz: mucho “ bla, bla, bla”, poca acción
Si algo le cuesta al “nuevo Partido Revolucionario Institucional” es ser creíble ante la sociedad civil mexicana como una oposición. Muchos años, incluso las nuevas generaciones, vieron cómo desde las mieles del poder absoluto hicieron y deshicieron de México a placer, hasta que llegó Enrique Peña Nieto y todo se cayó.
El ceder a Morena una estructura social invaluable, como al PAN el reflector de ser el antagonista de la 4T, se combinaron para sucumbir gradualmente. ¿Se acuerdan cuando el tricolor dominaba el Ejecutivo, Legislativo y los estados? Pues eso fue exactamente 10 años atrás y solo en el recuerdo queda.
Terminando como comparsa de los panistas, su credibilidad por los suelos entusiasma a los contados sobrevivientes a ver otros caminos, sean guindas, azules o hasta naranjas, por aquello que Movimiento Ciudadano les abre la puerta. Algunos por debajo del agua laboran en esos frentes pero sin dejar su afiliación, bajo el argumento de la triste mesa directiva nacional sometida a la voz de Alejandro Moreno Cárdenas.
En los números muy fríos pero siempre exactos, el priismo ya es cuarta fuerza en la nación, detrás de MC. Más allá de revisar su padrón, desde el 2016 a la fecha ha perdido cualquier cantidad de procesos electorales, sosteniéndose y con muchas pinzas en Coahuila y Durango, esta última a prueba en junio con las alcaldías en disputa.
Reducidos a su mínima expresión
Y para Tamaulipas, su apuesta de unirse al Cabecismo resultó lo peor. Solo hay una curul ocupada en el Congreso del Estado, cifra similar en los cabildos de los Ayuntamientos, el sector empresarial y asociaciones civiles los abandonaron, cerrando el círculo el repudió de la población. La cantidad de sufragios coleccionados en junio del año pasado es la clara muestra.
El Comité Directivo Estatal lo tiene un joven llamado Bruno Díaz. Apoyado por el controvertido Alito relanza al organismo con una campaña de crítica contra Morena, afirmando que el PRI fue pionero de muchos aspectos en el México del Siglo XX, es decir, en el pasado. Todo esto lo hace por redes sociales y, curiosamente, por sus reacciones y comentarios, el alcance es limitado.
Habla mucho el dirigente estatal pero cuando uno se da vueltas por las oficinas locales (por lo general cerradas un día y otro también), se le pregunta a la existente militancia e investiga su agenda, el trabajo en el punto medular donde las batallas electorales se ganan, en el territorio, es paupérrimo.
En resumen, con Bruno el PRI Tamaulipas es hablar mucho pero muy poco trabajo… Y así dice que van a volver a gobernar.

