Por Autor Conocido
El show de las comparecencias tamaulipecas
El citatorio hecho por el Congreso de Tamaulipas a los secretarios del gobierno estatal, a fin de detallar los asuntos como resultados presentados al llegar a tercer año de gestión del gobernador Américo Villarreal Anaya, suele dar temas, agenda, pero también abrir la conversación política por el modo de abordar sus logros y ser cuestionados por los diputados locales.
Hasta el jueves son pocos los funcionarios de primer nivel donde se gestó la controversia. A expensas de la información en el preámbulo, su desarrollo y posterior a la presencia de las titulares de Educación y Economía, programado este jueves, lo fuerte se dio el martes, día cuya atención mediática se concentró en el fallido intento de paro magisterial.
Esto coincidió con la comparecencia de Gerardo Illondi de Trabajo y Previsión Social. La dependencia recalcó los datos del Inegi en población económicamente activa, como el rezago en la conciliación laboral, pese a que el Instituto Mexicano del Seguro Social maneja una caída en la plantilla laboral formal, así como una lenta recuperación de las vacantes recortadas.
Lo llamativo estuvo en las redes sociales. Todo el aparato de la referida secretaría, así como el Instituto de la Juventud, salieron a felicitarlo por cumplir con parte de su trabajo, es decir, dar cuenta de su labor, qué se hizo como los faltantes. Irónicamente, nadie le puso atención pues nos entretuvo el SNTE que se hacía bolas entre su dirigente Arnulfo Rodríguez y su secretario particular Ulises Ruiz.
Entre “suspirantes” te veas
Por eso, el joven “suspirante” por la alcaldía de Ciudad Victoria pasó sin pena ni gloria. Un día después, otro de los llamados “pretendientes” no pasó tan desapercibido. Vicente Joel Hernández de Salud llegó, informó, grabó junto con los legisladores de dicha comisión la arenga “salud, salud y más salud”, dio más datos a los medios acerca de las enfermedades y se retiró.
No antes, fue increpado por una extrabajadora porque su liquidación estaba pendiente, pero con muchos obstáculos. Sorprendió al titular pues no estaba enterado del asunto. Se supo, la quejosa era Irma Trejo, señalada por excompañeros como una aviadora favorecida por el secretario del Sindicato Arturo Sierra. “Hasta al perro metió a la nómina”, comentaron en plataformas digitales.
Eso ha sido lo destacado de la revisión de cada oficina de primer nivel en este sexenio que camina hacia la mitad de su gestión. Si algo no le ha faltado es precisamente diversión.
