Por Autor Conocido
Se acabó el mito del “Puente Roto”
En esos años de coincidencia que tuvo el expresidente Felipe Calderón y el exgobernador Eugenio Hernández Flores, prácticamente en el último trimestre de gestión del mandatario tamaulipeco, se inauguró un paso superior vehicular sobre la carretera Tampico-Mante, infraestructura necesaria para apoyar principalmente al puerto de Altamira.
Eran tiempos donde predominaba la violencia en la entidad. Había pasado el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, el candidato del entonces partido oficial (PRI) a suceder a Hernández Flores. Entre las sospechas de la mano que metió el gobierno federal y la caótica situación de inseguridad en la región, la obra se presentó como una de las más importantes en materia de conectividad para la localidad.
Todo iba bien hasta cuando terminaba la gestión del panista, una de las más controvertidas en la historia reciente del país. Conductores de coches como del autotransporte de carga señalaron deficiencias en la estructura. Tras las verificaciones las autoridades confirmaron los desperfectos y se debió cerrar sin cumplir el año. Calderón Hinojosa se fue y no pudo darle solución.
Lo peor vino años más tarde. El peritaje arrojó una clara intención de hacer un mal trabajo en una zona endeble para su peso, pero también mal ejecutada en diseño y soporte. La constructora hizo todo lo posible por evadir su responsabilidad, alargando en un juicio la remediación o devolución del dinero público utilizado.
Gobiernos insensibles
De los sucesores de Geño, tanto Egidio Torre Cantú como Francisco García Cabeza de Vaca fueron puras habladas, buenas intenciones, pero jamás una determinación que ayudara, en tanto se acumulaban la cantidad de accidentes viales, más de 150 y qué decir de la cifra de muertos. Una negligencia de la autoridad en turno y la insensibilidad.
Fue hasta el arribo de Américo Villarreal Anaya cuando las cosas se pusieron en orden. En abril del 2023 se dio marcha con la demolición posterior a un acuerdo entre el gobierno estatal y el federal. Arrancaron meses más adelante con su reconstrucción al lograr con la Administración del Sistema Portuario Nacional los recursos, casi 260 millones de pesos, para estar lista en esta primavera del 2025.
Este martes se pondrá en circulación y cierra un triste capítulo de la ingeniería mexicana y tamaulipeca, aunque como agregado fue el paso de los años y de servidores públicos que no pudieron o no quisieron remediar.
A partir de este miércoles se acabó el mito de Puente Roto. Por mí, que le pongan el nombre que quieran, pero que funcione.
