Por Autor Conocido
Trump y su fallido intento de gobernar el mundo
El “Make America Great Again” está atascado. Su conductor, el presidente de los Estados Unidos, se dedicó en llevar este vehículo y a sus tripulantes, casi 300 millones de habitantes, con sus intereses económicos de por medio, hacia un camino empantanado, al grado de caer en el fango, sin herramientas para sacarlo, transformando la esperanza en miedo e incertidumbre.
Así se resumen los primeros tres meses de administración del republicano. La ilusión de quienes votaron por él en noviembre pasado se diluye similar a esas decisiones poco acertadas en materia de comercio exterior, poniéndole arancel a todo. Casi falta sacar un decreto de un gravamen similar a los países que competirán en el 2026 en el Mundial de Fútbol, al ser la sede principal.
Castigar incluso a sus socios comerciales, como México por el tema del crimen organizado y el tráfico de fentanilo, haciendo lo propio con Canadá y qué decir de la guerra emprendida contra China, deja como principal resultado el desplome de sus bolsas más importantes en Wall Street, el incremento de la inflación, aunado al descontento social luego de años de golpes al bolsillo de los amantes del consumismo.
La discusión con nuestro país, puntualizado hacia Claudia Sheinbaum, propone la entrada de efectivos a fin de erradicar a los organismos del narcotráfico, un tema de seguridad nacional y soberanía el Gobierno Federal desecha por completo esta propuesta. Mientras tanto, la Asociación del Rifle se da vuelo comercializando sus productos al sur de la frontera; tiene lógica, serían los últimos en promover la paz mundial.
Mira a otras naciones
No es el único escenario donde el millonario quiere dar órdenes o influir en la política exterior. Hacia el norte quiso añadir a Canadá como el estado 51, se acercaba en querer hacer como suyo a Groenlandia, sin olvidar la relación tensa con Ucrania en ese intento de solucionar el conflicto bélico con Rusia, cuando a este último lo tiene entre algodones.
Falta por citar la estrategia de pegarle a los consolidados chinos con un mercado que se expande y regresa a la nación asiática por muchos ámbitos productivos. Imponerle muchos gravámenes le salió contraproducente, ninguna empresa ha decidido volver a territorio norteamericano.
Por lo menos, aquellos considerados “enemigos de la libertad” como el mundo árabe, Venezuela, Cuba y Corea del Norte, están fuera del radar.
Vaya contraste para la nación más poderosa del orbe, muy pendiente en lo que pasa fuera de su hogar para desplegar todo su poder militar, de dinero y recursos. La reciente elección aprendida en Afganistán, historia muy parecida a Vietnam, aún arrastra secuelas.
En resumen: Trump tiene varios intentos de querer gobernar el mundo y ha fallado. Ojalá así siga, por el bien de los 7 mil millones de seres humanos.
