Por Autor Conocido
Ismael Cabeza de Vaca sólo confirmó por qué es un inútil
Hasta el propio panismo tamaulipeco sabía el desperdicio del escaño entregado a Ismael García Cabeza de Vaca al darle una de las tres primeras posiciones con un diputado local plurinominal en el Congreso del Estado para la actual legislatura. Su desempeño cuando su hermano Francisco le regaló una curul en el Senado de la República, fue la referencia más inmediata.
Entre 2018 y hasta el 2023, tiempo que integró el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en la Cámara Alta, fue más conocido por su polémica al verse encantado por una dama de compañía o escort en lugar de una iniciativa o propuesta seria de repercusiones directas para el pueblo mexicano. Tampoco peleó por un lugar protagónico ni en la tribuna como en alguna comisión de importancia.
Su única constante fueron las inasistencias. Se la pasaba en los eventos oficiales de su consanguíneo como jefe del Ejecutivo, una especie de placeo político donde en lugar de ayudar, se dedicaba a estorbar. Su aspecto gris, distante de la gente sin importar el cargo público o estatus, le acumularon las suficientes antipatías cuya consecuencia sería perder sus contados bonos y echarle a perder los planes de Francisco: entregarle la gubernatura en el 2022.
Bajo la misma tónica se ha comportado en casi un año de tener el escaño en el referido Parlamento estatal. Prácticamente aborrecido por sus compañeros de bancada, visiblemente lejano de Gerardo Peña (el hombre al frente de la parcialidad azul), se muestra empeñado en romper el récord como el diputado más faltista en la historia de la política tamaulipeca.
Sus “problemas de salud”
Ayer salió a justificar sus prolongadas inasistencias a las sesiones. Aseguró tener un problema de salud, desde presión alta y vértigo. Se sometió a un tratamiento médico, pero, como no le ha funcionado, no acude a las citas previamente programadas por la Junta de Gobierno, consensadas por todos los partidos políticos, incluido el PAN.
Vaya situación que explica cada una de las absurdas, desfasadas, lógicas, rebuscadas, repetitivas e intrascendentes iniciativas enviadas por correspondencia y, según su apreciación, lo coloca como “el diputado más productivo”, por cierto, ninguna con el sustento suficiente para ser aprobadas. Es como el delantero de fútbol que defiende su chamba por las veces en disparar a la portería, pese a no meter un solo gol.
En conclusión: el propio Ismael nos dejó en claro por qué es un inútil.
Pobre panismo. Tantos y tan buenos perfiles dentro de su militancia (tú no Ángel Covarrubias… tampoco tu Luis René Cantú) que pueden aportar mucho a la comunidad de Tamaulipas.
