El reclamo de la zona sur
Por Autor Conocido

El reclamo de la zona sur

Históricamente, el totalitario priismo tamaulipeco acostumbró de mala forma y durante 85 años a decidir sus candidatos a la gubernatura desde Ciudad Victoria; a lo cual adversarios se unieron a esta tendencia, es decir, desde el centro emergía el postulado. Esto, muy habitualmente dejaba fuera cada 6 años a otras regiones con propuestas y, en ciertos casos, mejor posicionados ante la ciudadanía. 

Todo se copaba desde la capital y en la época reciente su poder político pasó de ser abismal a convertirse en costumbre. Aunque desde 1999 a la fecha, de los últimos cuatro mandatarios solo dos son oriundos, Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú. Ese molde se rompió con Tomás Yarrington Ruvalcaba (Matamoros) y por último Francisco García Cabeza de Vaca (Reynosa). 

La sucesión gubernamental programada para el 2022 tiene en esta ocasión una mayor variedad de personajes en diferentes frentes políticos repartidos y, a su vez, el centralismo parece ser cosa del pasado. Solo Américo Villarreal Anaya (Morena) y Arturo Díez Gutiérrez (Movimiento Ciudadano) son los únicos en cargar ese estandarte. 

De ahí, cuando desde Tula sale el nombre de César Verástegui Ostos como opción en el PAN para ir por la grande; el secretario General de Gobierno sabe que desde el sur hay competencia interna, particularmente Tampico con el alcalde reelecto Chucho Nader, líder del bastón azul en el estado, que para nada es poca cosa. 

Y en el morenismo sucede un caso similar. A Américo se le unen personajes radicados en esta zona, pero en la apertura de opciones están el alcalde Adrián Oseguera Kernion y el diputado federal Erasmo González Robledo. El primero tiene la estructura del partido en sus manos, mientras el segundo pone calma entre personajes de peso. 

Con la única opción priísta lanzada como es Ramiro Ramos Salinas, desde Nuevo Laredo, la baraja amplia, de distintos puntos y formas de ver el estado y su futuro, trae personalidades de la zona sur al parejo de los otros pretendientes. 

Así, a diferencia de pasados sexenios, en Tampico, Ciudad Madero y Altamira hay un legítimo reclamo por ver a uno de los suyos en Palacio de Gobierno; edificio que ya no es un patrimonio exclusivo de los victorenses. 

¿Lo verán así el CEN y los Comités Estatales? Ya lo sabremos en unas semanas. 

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