Armando y su gabinete plural
Por Autor Conocido

Armando y su gabinete plural 

Altamira y sus habitantes tienen en puerta una alta expectativa acerca del gobierno de Armando Martínez Manríquez, alcalde electo el pasado 6 de junio. Él entra en funciones el próximo 1 de octubre, mientras antes deberá tomar posesión oficial como el nuevo jefe de la Comuna en la llamada urbe industrial. 

La noche de esa victoria, un domingo donde tras el avance del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) estaban marcadas las preferencias hacia el aspirante del Movimiento de Regeneración Nacional por segunda ocasión en fila. En su festejo tuvo tiempo para hablar de su plan como munícipe. 

Bajo el mismo guion de la campaña, adelantó contar con una administración donde todos, sin ideología, sin filas y sin fobias, se integren en el trienio para ayudar principalmente a la población.

Es decir, ser auténticos servidores públicos; con la voluntad propia de mejorar el entorno social de un municipio que tiene todo para ser una gran ciudad, pero arrastra un enorme rezago. 

De todos colores y sabores 

Con esa encomienda, a poco más de un mes de tomar el mando total de la ciudad circulan nombres, hombres y mujeres con experiencia en gestiones pasadas. Sin importar haber colaborado en el PRI o incluso recientemente en el PAN, tanto a nivel local, estatal o federal. La puerta está abierta y quien desee sumarse a este proyecto será bienvenido, así lo acotó. 

Estos experimentos (como suelen decir los que tienen años en este medio, pasaron por diversos cargos, pero no lograron hacer absolutamente nada) tienen sus pros y contras, como todo en la vida.

Aquí contará mucho qué tan capaces son esos personajes para, desde su respectiva trinchera, beneficiar a más de 250 mil altamirenses en pavimentación de calles, la principal dolencia y puesta como ejemplo. 

El alumbrado público, el orden en el crecimiento demográfico, la llegada de espacios públicos a sectores conflictivos en materia de seguridad para esparcimiento de familia; como la garantía de un eficiente suministro de agua potable, forman parte de la lista de necesidades casi urgentes por resolver. 

Para todo esto no alcanzan tres años. Sin embargo, dejar un precedente llega a ser necesario para darle un vuelvo enorme a la complicada historia de un municipio que, insistimos, tiene todo para ser grande. 

Ese es el reto de Armando Martínez. 

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