Por Autor Conocido
Cabeza de Vaca y su incitación a la violencia
Desde su trinchera como alcalde de Reynosa, posteriormente diputado federal y senador, Francisco García Cabeza de Vaca mostró esa forma tan peculiar de expresarse contra sus opositores, desde su propio partido y de otros frentes. Confrontativo, bravucón, desmedido en sus frases, la personalidad la formó a través del dolor, del coraje transformado en rencor, para traducirlo en revanchismo.
Su intolerancia se dio cuando estaba en la precandidatura hace más de seis años. Molestaba cuando se le hacían preguntas incómodas, reclamaba a directores de medios, varios no le hicieron caso, pero cuando tomó posesión, su agenda estaba lo suficientemente cargada para cobrarles facturas, similar a sus rivales de antaño, en este caso el priismo.
Bajo la sospecha, encarceló a Eugenio Hernández Flores. El uso de las instancias públicas las tenía donde lo deseaba, de su lado y así comenzó el amedrentamiento hacia otros actores tricolores. Le hizo la vida imposible a Magdalena Peraza Guerra en Tampico, a Juan Diego Guajardo en Río Bravo, a Óscar Almaraz Smer en Ciudad Victoria y hasta a una de las suyas, Maki Ortiz Domínguez en Reynosa.
De ellos, algunos decidieron «por la buena o por la mala» sumarse a su proyecto. El resto encontraron en Morena y Andrés Manuel López Obrador el arropo. Todos sabemos qué pasó con la 4T, pero ese defecto jamás se le quitó al reynosense. Así, su tono de irá, colérico, desquiciado o encabronado, lo sacó en la conocida rueda de prensa para contestarle a Américo Villarreal Anaya sobre el desafuero.
Ese es el verdadero Francisco, el invadido por la rabia. Así gobernó seis años.
Pero decía que él era diferente a AMLO. ¿En serio?
Y arrastra a muchos
Lo peor de estos dichos es afectar la imagen del Partido Acción Nacional en Tamaulipas. De entrada, su berrinche impacta en el candidato César Verástegui Ostos, quien hace todo lo posible por mejorar la tendencia negativa causada por su exjefe en el gobierno del estado.
También se lleva entre los pies a valores, algunos nuevos como Imelda Sanmiguel, Félix García, Carlos Fernández, Ángel Covarrubias, Mon Marón y demás. Es decir, todo aquel relacionado con Cabeza de Vaca ya es mal visto por la sociedad tamaulipeca.
¿Qué hacer? O deslindarse del mandatario o la segunda, más drástica pero efectiva, pedirle que se calle.
Queremos ver al valiente dentro de su equipo que le pida mesura.

