Por Autor Conocido
Cómo no creer en Américo, si conocemos bien a Cabeza de Vaca
El modus operandi del ya caducado y decadente sistema político encabezado por Francisco García Cabeza de Vaca no sale de la misma cantaleta. El uso de Fake News para intentar denostar a sus adversarios a unos días de lo inevitable, el final de un sexenio que empezó con ilusión y concluye caóticamente, en mucha medida, por culpa del gobernador saliente.
Las decisiones viscerales de los últimos años traen sus propias consecuencias y en la actualidad están plasmadas. Pierde simpatías tanto en Acción Nacional, el partido que lo abanderó hace 6 años, en los priistas declarados antiobradoristas, en personas también contrarias a Morena y en la sociedad civil.
Pero en lugar de cerrar el ciclo con prudencia, cautela y hasta cierto punto «elegancia», el reynosense se fue por la vía conflictiva, irrespetuosa, polémica y polarizante.
Un bravucón dispuesto a toda costa a tomar revancha frente aquello que no le sea útil, lo confronte, lo critique o simplemente no obedezca sus instrucciones.
Bajo ese historial, es muy difícil dejar de creerle a Américo Villarreal Anaya. Cuando el doctor y su equipo busca cerrar la etapa de entrega-recepción pues la prisa es tomar el mando del estado, entre las trabas surge el modelo que le aplicaron en la campaña: usar medios y documentos falsos sobre «investigaciones top secret» de Estados Unidos, el país más paranoico y que precisamente protege eso, los informes confidenciales.
Se suman más errores
Y en la forma y en el fondo, el equipo de Cabeza de Vaca comete de nueva cuenta errores garrafales y dejan en duda la legalidad de sus actos.
La acusación de Américo puso como nombre al juez de control Miguel Moreno Castillo, movido de Altamira a Ciudad Victoria para sacarse de la manga órdenes de aprehensión contra el próximo mandatario y más personajes, entre ellos Carlos Canturosas y Manuel Muñoz Cano, basado en The Dallas Chronicle.
La autoridad mandó un escrito de solo dos párrafos, un informe que debió corresponderle a la Fiscalía General de Justicia, no al Ejecutivo. Alude no hay nada contra Villarreal Anaya y algunos casos ya fueron expuestos, pero hay amparos, aunque en la campaña de mayo ejecutaron muchas acciones con todo y la proyección legal.
Por último, no aclararon el caso del mencionado juez, cuando es un tema por demás grave. Dejan en vilo que sí se dio ese encuentro entre el aún gobernador y Moreno Castillo.
Con todo lo anterior, solo queda una conclusión: es más fácil creerle a Américo, pues los antecedentes del peleonero Cabeza de Vaca hablan por sí solos.
Pobre PAN, con lo que van a seguir lidiando después del 1 de octubre.

