Por Autor Conocido
Marko Cortés siembra más dudas en el PAN rumbo al 2024
El ambiente político actual de México vive, hoy más que nunca, tiempos electorales adelantados. Casi todos los partidos políticos tienen muy clara su baraja de aspirantes a la presidencia, lo vemos en Morena con sus «corcholatas», en el PRI con sus intencionados y también Movimiento Ciudadano a través de «cartas de mucho valor». El único y aún rezagado, es el PAN.
Ayer, al presentarse en la inauguración de la reunión plenaria del Grupo Parlamentario en la Cámara de Diputados, se esperaba de Marko Cortés un guiño o confirmación de la lista de pretendientes al cargo, luego de los acuerdos del Consejo Político Nacional y del PRI, uno de sus aliados, para que del lado azul salga el adversario para tan relevante contienda.
Y la ocasión era idónea. Estar en Tampico, el bastión del organismo en un Tamaulipas que el Cabecismo no logró retener hace meses, tener a 116 legisladores y, de ellos, a Santiago Creel Miranda, autodestapado rumbo a la grande, servía de excusa para no quedarse tan atrás cuando las Sheinbaum, los Adán Augusto, los Ebrard, los Monreal, los Colosio, los Alfaro y hasta los De la Madrid, acaparan los reflectores.
Pues no sucedió
El presidente del Comité Ejecutivo Nacional se dedicó solo a la misma retórica: Andrés Manuel López Obrador es el malo y la causa de Acción Nacional es la «Liga de la Justicia». Todo está bien, pero no hay un Bruce Wayne o un Superman a la cabeza del proyecto de oposición, al menos desde su frente.
De ahí surgieron las dudas de colegas tamaulipecos cuando, al concluir el acto en un hotel de la Avenida Hidalgo, lograron acercarse. El común denominador era conocer y transmitir qué nombres van por su partido, quiénes integran la lista, cuáles son los actores de la sociedad civil animados en inscribirse. Solo se limitó a darle vueltas al asunto, a revirar la pregunta expresa con una crítica hacia la 4T y al final emprendió la huida.
El tiempo avanza y mientras Morena, Movimiento Ciudadano y el PRI azuzan a sus pretendientes y estos, con videos con saludos de famosos, sean actores o futbolistas, la pinta de bardas, el uso de TikTok, más las entrevistas a modo y promover sus actos de gobierno en estados y municipios, están en la conversación, el PAN se queda estático, incrédulo y con más dudas que certezas sobre «quién es el bueno».

