¿En manos de qué tránsitos estamos?¿En manos de qué tránsitos estamos?
Por Autor Conocido

¿En manos de qué tránsitos estamos? 

La crítica social en la zona sur del estado se remite a Ciudad Madero. En la colonia Los Pinos, sobre la calle 13, una persona fue detenida por elementos de la Dirección de Tránsito local. Dicho sujeto estaba en estado de ebriedad, razón marcada por la ley que le prohíbe conducir bajo los influjos de bebidas alcohólicas. Todo en orden hasta ahí. 

La forma estuvo en cómo se procedió en la detención. Al conductor lo tumbaron al suelo, un par de elementos se encargaron de ponerle las esposas, un tercero (sin uniforme de la corporación) puso la luz directa en la cara del hombre. Jamás se percataron de otro coche sobre la vialidad y el tripulante. Con su teléfono grabó toda la acción y, acorde a los tiempos actuales, lo subió a las redes sociales. 

Sin ese contexto, uno puede suponer muchas cosas. La primera es la peligrosidad del detenido, es decir, para actuar de esta forma el referido afectado debió estar muy agresivo, traer cualquier tipo de arma o, en un extremo caso, ser un delincuente muy buscado. Ninguna de las tres teorías. 

Resultó a todas luces un abuso de autoridad. Los efectivos se fueron de más contra un ser humano que, por su condición, los grados de alcohol muy altos lo dejaban en completo estado de indefensión. Por la escena, nos vino a la memoria el caso George Floyd, norteamericano afroamericano quien falleció cuando policías de Minnesota lo arrestaron. 

No se llegó a eso, por fortuna, pero sí causó en la opinión pública cuestionamientos serios a la Dirección y al Ayuntamiento.  

Se destapan las quejas 

El proceder de los tránsitos maderenses arrastra muchas controversias. Los operativos de alcoholemia aplicados los fines de semana sirven para dos cosas, menos para evitar accidentes por beber de más y combinar esto con el volante. La manera de detectar a quienes sí llevan unas copas de más es muy subjetiva, detienen a quien ni tomó y los verdaderamente ebrios se van con tranquilidad. 

De ahí surgen también los modos. Automovilistas y hasta choferes de transporte público y privados, sea taxi, DiDi y Uber, padecen en los filtros de hostigamiento. 

Lo tercero es y dicho por maderenses, tampiqueños, altamirenses y (nos debe preocupar) los turistas, es la mecánica. Hacer las revisiones a metros de Playa Miramar y los antros es visto con dolo, con ganas de ganarse un varo jodiendo al prójimo. Recaudatorio, es el punto. 

¿En manos de qué tránsitos estamos? Las autoridades de la urbe petrolera tienen mucho que explicar. 

Ojo, ni a este espacio ni a su autor se le debe aclarar, es a los ciudadanos. 

Te puede interesar también: Jovencita de Tampico denuncia que la quisieron secuestrar en un Uber 
Compártenos en

Deja un comentario

Descubre más desde FARO INFORMA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo