Por Autor Conocido
La falta de autocrítica de la Alianza «Va por México»
Para ejemplificar el resultado de la elección extraordinaria en Tamaulipas, lo aterrizaremos en una pelea de box. En disputa un cinturón de campeón, se enfrentan dos rivales que en anteriores ocasiones dieron batallas memorables, pero ahora tanto uno y otro llegaron con una preparación muy diferente.
Por un lado, cuando subió al ring, el combatiente llamado Morena lo hizo ligeramente bajo de su peso tradicional y nuevamente conflictuado en sus emociones, en sus luchas internas, pero lo suficientemente fuerte para hacerle frente al agarrón.
Pero con un semblante muy diferente se vio a su contrincante, el PAN. Muy delgado, con signos de desvelo, mal alimentado, sin potencia en sus piernas ni fuerza en sus brazos, solo apelaba a su orgullo y su mente para ofrecer un combate épico, cerrado y que por fin detendría el dominio de su oponente.
Al final, aguantó los 12 rounds, pero recibió una paliza monumental. De tanto golpe, sus pómulos quedaron cerrados, la nariz rota, la boca hinchada y escupía sangre por los impactos en el hígado. Los jueces le dieron la victoria a su contraparte por decisión unánime y el combate solo quedó en el anecdotario.
Pero no conforme con la estrepitosa derrota, cantada por no alistarse para tan férrea batalla, el vencido lanzó un mensaje para pedir la repetición del pleito, pues el rival hizo trampa, le ayudaron, tomó sustancias prohibidas, hizo pacto con el diablo y mil argumentos más.
Entre negaciones y reclamos
Así, con un literal 4 a 1 de diferencia, el PAN-PRI-PRD no metió ni las manos este domingo para impedir la llegada de José Ramón Gómez Leal al escaño vacante. El único ente opositor hizo agua por todos lados, incluido Tampico donde la desventaja por lo menos no fue tanta (un 2 a 1) si lo comparamos con el ridículo hecho en Reynosa, El Mante y hasta Ciudad Madero.
Pero en lugar de reunirse para hacer un análisis a fondo de lo sucedido, deciden emitir un comunicado para acusar «irregularidades», «hechos delictivos» y hasta «interés» entrometidos en una elección que solo a 2 de 10 tamaulipecos realmente le importó.
Sn embargo, anoche que aparecieron los reclamos de muchos militantes, principalmente de extracción de Acción Nacional, para echarles en cara el abandono de liderazgos y estructuras, el pobre recurso para operar, el desdén de Ismael García Cabeza de Vaca y Luis René Cantú sobre muchos comités municipales, como más problemas heredados por el Cabecismo, hicieron lo acostumbrado: oídos sordos.
Una derrota más para la Alianza «Va por México» en Tamaulipas y la autocrítica no aparece.
Y todavía falta el 2024.

