Por Autor Conocido
¿Ahora sí el PAN podrá tumbar al tambaleante Cabecismo?
Aunque a su grupo muy cercano le transmitió con seguridad estar de vuelta en el país y afrontar la lucha contra Morena de cara de elección del 2024, Francisco García Cabeza de Vaca se mantendrá lejos de Tamaulipas y México (para fortuna de la gran mayoría de sus habitantes), pues los asuntos legales que tanto cacareó había librado resurgen de nueva cuenta, tras la determinación de un Tribunal Colegiado.
Diferente a la protección recibida por su juez favorito Faustino Gutiérrez Pérez, el retiro del amparo para evitar la ejecución de una orden de aprehensión y la reactivación de la misma por la Fiscalía General de la República, nuevamente pone en el ojo del huracán al controvertido ex mandatario estatal, recluido en una jaula de oro llamada Dallas.
Y mientras alega que es inocente, a la par de las manifestaciones de simpatizantes guindas en la entidad cuya acusación directa sobre el reynosense fue su persecución, incluso meterlos a la cárcel por la crítica abierta a su forma de gobernar, autoritaria y con rasgos de abusos, le llegó otro dardo a través de, en teoría, era uno de sus brazos ejecutores o que a la distancia tenía cierto control.
Un «acto de desobediencia»
La Fiscalía de Combate a la Corrupción abrió un proceso que vincula al ex secretario de Educación Mario Gómez Monroy por el desvío de recursos durante el pasado sexenio panista. Un monto que supera los 8 millones de pesos se detectó y aunque no le quedó de otra al titular Raúl Ramírez, aplica la ley por el daño al erario pese a verse como una acción de desobediencia.
Al final son situaciones legales, pero más allá de la implicación directa a la imagen de los servidores públicos y el daño a las finanzas del estado, se convierte en un bacatazo al poder del texano y los suyos dentro del PAN tamaulipeco.
A Francisco le impide venir y para muchos de sus contrarios al interior del organismo político es un alivio. Les da la oportunidad de poder, si se deciden, dar un golpe en la mesa y arrancarle a él, a su hermano Ismael, a Luis René Cantú y demás, el manejo tan decaído del Comité Estatal ante una elección tan importante y con el respiro recibido por la imposición de Xóchitl Gálvez como abanderada a la presidencia.
El Cabecismo se tambalea. ¿Podrá ser derribado por los afiliados azules tamaulipecos?
Dicen que desde Texas se prepara otra trampa.

