Por Autor Conocido
El tenso, forzado e incómodo encuentro de Rosa y Úrsula
Todo sucedió la mañana del miércoles, con 7 grados Celsius en el exterior, pero agradable dentro del Salón Giralda del Centro Deportivo Español. Los preparativos para la toma de protesta de la nueva mesa directiva de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas, ahora encabezada por una mujer, Zaira Luisa Ávalos Meléndez, generó algo no planeado.
Todo partió desde la lista de invitados. En muchos años no se tuvo la asistencia de un titular de la Secretaría de Economía (antes Desarrollo Económico) del estado, razón suficiente para destacar a Ninfa Cantú Deándar. Siempre presente desde su arribo a la presidencia municipal, Chucho Nader no falló a la cita, acompañado de Aída Féres.
Lo interesante vino cuando entró al recinto Rosa González Azcárraga. Una de las propuestas del Partido Acción Nacional a contender por el Ayuntamiento porteño empezó a sentirse cómoda, con fotos entre los agentes e invitados. Minutos más tarde, esa tranquilidad cambió por completo cuando en la entrada principal se vio el ingreso de Úrsula Salazar Mojica
La presidenta de la Junta de Gobierno en el Congreso del Estado, militante del Movimiento de Regeneración Nacional, también hizo lo propio, “partir plaza”. No se movió de la mesa principal y causó que Rosa fuera a saludar a más asistentes repartidos en el salón, antes de llegar el alcalde para iniciar el protocolo.
Al acercarse el mismo la tensión creció. La legisladora azul le dio un fraterno abrazo a Erasmo González Robledo, todavía compañeros en San Lázaro.
Un saludo corto y apresurado
Irremediablemente y por cortesía, saludó a su par guinda pero en el Parlamento estatal. Un abrazo y ya, casi de milésimas de segundos.
Se cumplió con el programa establecido. Atestiguado por el presidente nacional del organismo privado, Gerardo de la Garza, Zaira Luisa presentó a su directiva, fijó los objetivos, agradeció a quienes la apoyaron y concluyó el acto. Sin embargo, las miradas estaban sobre Rosa y Úrsula.
La expectativa sobre la despedida centró las miradas en la mesa de honor. Chucho Nader y su esposa se retiraron de inmediato. No había nada que impidiera la foto política del momento, solicitada por colegas y fotógrafos.
El punto culminante concluyó forzado. Salazar Mojica lo causó. Un “mucho gusto y hasta luego” con un saludo relampagueante, apresurado, solo causó incomodidad en la aspirante panista, en tanto la morenista aceleró el paso de retirada.
Así fue este encuentro en medio de una disputa interna. Mon Marón apela a las encuestas para llevarse esa nominación; Mónica Villarreal a su estructura a fin de ser la elegida en la 4T.
Desde la ocasión donde Blanca Rosa García y Arturo Elizondo los separó una silla en una función de Box en el 2001, que no chocaban dos figuras con la mira puesta en la casona de la Calle Colón.

