Por Autor Conocido
En política, la ropa sucia jamás se lava en casa
Todos los partidos políticos contendientes para la elección del 2024 cargan, en un grado máximo hasta el mínimo, con diferencias entre sus personajes, ya sea aspirantes a cargos públicos, dirigentes de organismos, alcaldes, funcionarios públicos afines y líderes. Los choques notorios por un abuso o hasta para sacar una ventaja personal, es costumbre.
Ya quedó de lado el “todos en Morena se pelean”. Sucede también en Acción Nacional, en el Revolucionario Institucional, entre el PAN y el PRI, estos últimos con el PRD, incluido Movimiento Ciudadano. Varias historias nos dejaron en esta etapa de precampañas internas, algunas todavía por definir mientras que la presidencial concluyó este jueves.
El amague de Marcelo Ebrard cuando no fue ganador de la encuesta definitiva de las corcholatas ya solo quedó en la simple anécdota. Reapareció en el cierre de Claudia Sheinbaum y confirmó el bloque de la 4T fifí en franco apoyo a la dueña del bastón de mando entregado por Andrés Manuel López Obrador en noviembre.
Las cosas en el Frente Amplio por México cada día arden. Las disputas de notarías y organismos descentralizados en Coahuila causaron una ruptura llamativa entre azules y tricolores. Peor fue la reacción de Marko Cortés al justificar como correcto algo moralmente erróneo.
Mujeres en la polémica
No es el único caso. En sus amigos dentro de la alianza brotan los señalamientos contra Alejandro Moreno Cárdenas. La diputada federal Montserrat Arcos, de Ciudad Madero y presidenta del ONMPRI, lo acusó de violencia política de género por no darle un dinero correspondiente a esta oficina. “Problema de dinosaurios”, afirman.
Y en el lado Fosfo Fosfo tampoco tiene todo planchado. Irinda Kempes atosiga a Dante Delgado Rannauro y Jorge Álvarez Máynez (candidato a la grande) por no resolver su queja de dejarla fuera en la carrera por la bandera hacia poner su nombre en la boleta más importante a entregarse a los ciudadanos este 2 de junio.
El mensaje con todo el embrollo es, en cuanto a los supuestos “códigos” manejados en la política, decisiones y jugadas se toman a la brava, sin consultar, con reacciones negativas y viables ante el electorado.
Hay mucha ropa en la política, la amplia mayoría jamás se lava en casa. Por eso hace divertido todo

