Por Autor Conocido
La economía y Marcelo Ebrard
Parte de los principales cargos públicos dentro de la próxima administración federal encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo, se nombraron durante la mañana de este jueves en la Ciudad de México. Le sacaron los nombres de Ernestina Godoy, Juan Ramón de la Fuente y, de muy altas expectativas, Marcelo Ebrard Casaubón, uno de los aspirantes a suceder a Andrés Manuel López Obrador.
Tras los días y semanas de conflicto al rechazar las encuestas y preferencia por la ex jefa de gobierno de la CdMx, quien fuera canciller decidió meterse de lleno en la campaña de la ahora futura titular del Ejecutivo. Para esto no solo puso parte de su capital en el cual se integran clase media, media alta y la alta, también su imagen como hombre importante dentro de la Cuarta Transformación.
Al aceptar las condiciones y también establecer el acuerdo con Claudia, se le asignó convencer un sector de la población con dudas de ofrecerle el respaldo al Movimiento de Regeneración Nacional y aliados. Sus visitas a diversas regiones, entre ellas Tamaulipas, resultaron determinantes para evitar fricciones y consolidar el avance hacia la victoria obtenida el pasado 2 de junio.
Recibe su premio
Todo esto le entrega una responsabilidad que tomará a partir del próximo 1 de octubre, día que empiece el nuevo sexenio que concluirá en el 2030. No es una tarea sencilla la Secretaría de Economía, cuyo contexto es un país donde a pesar de todas sus riquezas naturales y sus bondades de ciertos sectores industriales, la calidad de vida no es pareja comparando los ingresos de gente que vive en el norte con los habitantes del sur del país.
La otra es generar certidumbre entre la iniciativa privada extranjera, deseosa de venir a instalar plantas de manufactura, pero todavía, como en el béisbol en la cuenta de tres y dos ante los cambios previstos en el Poder Judicial. Al menos la reunión que se celebró el miércoles dio cierta tranquilidad a los dueños de franquicias nacionales y foráneas.
Esos son los dos aspectos importantes de Ebrard Casaubón en una nación “puesta para convertirse en Cuba o Venezuela”, su dependencia de Estados Unidos como el principal socio comercial es un enorme lazo difícil de romper, al cual, tanto a una como a otro socio, no les conviene esa fractura.

