Por Autor Conocido
Claudia, Pemex y la transición energética
La bandera de la próxima presidenta de México en cuanto al medio ambiente como la obtención, procesamiento, distribución y uso de las fuentes de energía es, dentro de lo visto en el sexenio por finalizar, una novedad muy significativa. Lo dijo en campaña, lo reafirma con los recientes nombramientos y la indicación es muy precisa.
Hace semanas lo externó cuando en su equipo de trabajo le dio la encomienda de la Secretaría de Energía a Luz Elena González Escobar. Su expertise en el desarrollo sustentable, traducido al español en encontrar fuentes amigables con el entorno ecológico, le valió para entrar en el gabinete a tomar posesión el próximo 1 de octubre, posterior a la ceremonia en San Lázaro.
Lo segundo fue en una oficina de mucha controversia en los recientes 25 años, debido a la trascendencia económica de la nación, su beneficio o impacto en el pueblo, además de los diversos escándalos de ex directivos, la mala toma de decisiones y la situación financiera de la principal empresa productiva del Estado.
El mensaje puntual
Pero en el momento que Claudia Sheinbaum anunció a Víctor Rodríguez Padilla como el director de Petróleos Mexicanos, no hubo un sentir de rechazo, de polémica o de un ligero reclamo. Más contundente, la instrucción de la próxima jefa del Ejecutivo federal es convertir a la ex paraestatal y sus complejos en eficientes y, sobre todo, limpios.
No será una tarea sencilla, pero tampoco imposible. Durante el pasado Congreso Mexicano del Petróleo cuya sede fue Tampico en junio pasado, los colegios, asociaciones y hasta las empresas grandes, desde la misma Pemex, Shell, Woodside, Eni, Petronas, Halliburton, Diavaz, Repsol, Fleetwood, Chevron y demás, reconocen como principio el migrar a la tan llamada transición energética.
Es una realidad la necesidad de los fósiles en el mediano y todavía largo plazo. Solo como prueba: Tesla tiene pérdidas económicas al no penetrar como pan caliente la venta de autos eléctricos en muchos mercados. BMW y Nissan prefieren apostar por los modelos híbridos al mayoreo, mientras hace unos días Ford decidió no construir más coches con electricidad como combustible único hasta nuevo aviso.
No por ello, la evolución a tener gasolinas menos contaminantes y dañinas se detendrá. Lo sabe Claudia, Luz Elena y también Víctor. Ese nuevo modelo de Pemex le toca cambiar a paso lento pero constante, obligado por las circunstancias de acercarnos al 2030, la fecha global que marca si el planeta resiste todavía calentamiento global o “que sea lo que Dios quiera”, diría la tía.

