Por Autor Conocido
Cambios en el organigrama tamaulipeco
Desde el fin de semana, para ser más exactos el jueves pasado, comenzó la fuerte rumorología y mucho movimiento en Palacio de Gobierno de Ciudad Victoria, el corazón de la política en Tamaulipas. La salida de una funcionaria, encargada de una área muy relevante en la administración pública como su integración a un grupo, fue lo llamativo.
Fue hasta el domingo cuando se generó la información oficial. Adriana Lozano dejaba la Secretaría de Finanzas, encomienda otorgada por el gobernador Américo Villarreal Anaya a partir de octubre del 2022, precisamente en el arranque del sexenio con etiqueta de Morena. No es el primero, pero sí uno de los movimientos más mediáticos por el contexto a su alrededor.
Entre algunos gritos de bandos contrarios pidiendo la renuncia de la matamorense, se gestó aunque no con consecuencias de ese reclamo. Fue terso, amable y con mucha cordialidad, al grado de leer la despedida de quien fuera diputada federal antes de pasar a la estructura gubernamental. En ese tono no se leyó un avión definitivo.
Y así se traduce con los trascendidos del inicio de esta semana. La Delegación de Programas Sociales del gobierno federal, todavía bajo control de Luis Lauro Reyes Rodríguez, es el lugar de acomodo de Adriana, mencionado en la gira del mandatario por Tampico este lunes y martes, así como en la misma capital de la entidad.
Se reposiciona
También hay un aspecto para nada mínimo, la figura de Jesús Lavín Verástegui. Podrá conocer desde sus entrañas tres departamentos en el organigrama tamaulipeco: ya lo hizo con Contraloría cuando le tocó la etapa de entrega-recepción, comenzó dicho sexenio en la Secretaría de Administración (ahí lo releva Luisa Eugenia Manautou Galván) y ahora verá a detalle los recursos.
Para cerrar, Marcia Benavides Villafranca arriba en lugar de la maestra Dianaluz Gutiérrez González al Instituto de la Mujer en tanto Abelardo Flores Mendoza, antes subsecretario del Trabajo, ahora será delegado de la Secretaría de Economía en la zona sur del estado.
Parecía lejos pero ya nos encontramos a la mitad de este período de gobierno. Los ajustes traerán algo en la operación como gobierno, para los personajes involucrados, para los grupos políticos y hasta para los simpatizantes como adversarios de la 4T tamaulipeca. No es año electoral, pero de aquí puede partir un precedente rumbo al 2027.

