Por Autor Conocido
Maki, causa del distanciamiento Morena-Verde
La petición de dos diputadas del Congreso de Tamaulipas, Blanca Anzaldúa y Silvia Chávez, en dejar la representación del Partido Verde e integrarse a la bancada del Movimiento de Regeneración Nacional, no mueve y ni por mucho los bloques muy marcados en el Pleno, cuya mayoría está del lado del gobernador Américo Villarreal Anaya.
Ambas ganadoras en la elección pasada, una por San Fernando y la segunda por Ciudad Victoria, hicieron el mismo procedimiento de Katalyna Méndez a finales del año pasado. La ex titular del Instituto de la Juventud fue por sus propios fines a presentarse ante la Junta de Coordinación Política, dejar el Grupo Parlamentario y así ponerse a las órdenes de Humberto Prieto.
Y fue la propia Katalyna quien salió este miércoles a defenderse luego del reclamo hecho por la presidenta del CEN del partido del Tucán Karen Castrejón, al aludir presiones para la salida de ella y las dos legisladoras previamente mencionadas, dejando sola a la neolaredense Ana Laura Huerta, pero sin descartar haga lo propio y completar la desbandada.
Lo anterior viene por un factor muy determinante, a todas luces visible y que también pone de manifiesto esa confrontación de grupos en el estado. La luz está puesta en Maki Ortiz Domínguez, la ex alcaldesa de Reynosa y ahora senadora plurinominal precisamente por los Verdes, como esa manzana de la discordia entre quienes fueron aliados hace menos de un año.
Toma el control
Lo ponemos en ese contexto. La antes panista ha confirmado un bloque integrado por su hijo Carlos Peña (vigente presidente municipal en dicha ciudad fronteriza), la diputada federal Casandra de los Santos y muy veladamente su compañero en la Cámara Alta José Ramón Gómez Leal.
Lo segundo, fue el conflicto por las acciones del edil reynosense desde aplicar nuevos impuestos a comercios a través de la Ley de Ingresos local, hasta el cobro a ambulantes y puestos semifijos, una plana corregida desde el Palacio Legislativo. No gustó ni por mucho llevarlo ante los 36 escaños este asunto.
Lo tercero y también muy relevante, es la distancia de Maki con el sistema tamaulipeco presente. En teoría, cuando Manuel Muñoz Cano como dirigente estatal y Eugenio Hernández Flores en calidad de figura de arrastre llevan la organización del partido, Ortiz Domínguez mueve hilos pero a favor de su causa, razón suficiente para no considerarla en la 4T tamaulipeca.
¿Afectará en el futuro? No mucho si tomamos en cuenta la pobreza del bando opositor, sin fuerza ni convocatoria, pero uno y el otro se necesitan. El asunto es la senadora, la causa del distanciamiento.

