Por Autor Conocido
Oseguera y sus cuentas sin aclarar
Durante el fin de semana reapareció por la zona sur el diputado federal Adrián Oseguera Kernion. Desde su toma de posesión aquel 30 de septiembre del año pasado, salvo el informe del gobernador Américo Villarreal Anaya de marzo pasado, estaba totalmente alejado de cualquier situación que sucedía no solo en Ciudad Madero, municipio el cual gobernó, también del Distrito 08 y hasta de la Segunda Circunscripción.
Siendo miembro de la actual legislatura federal por la vía plurinominal, su agenda estaba muy concentrada en acudir a sesiones en San Lázaro y nada más. Ningún acercamiento en las colonias, con estructura, personajes, empresarios o siquiera sus colaboradores muy cercanos en este lapso, es decir, en 8 meses. Tampoco contribuyó en actividades sociales o apoyo a sectores vulnerables, ni una silla de ruedas trajo para un adulto mayor.
Pues con todo eso, el pasado sábado reapareció luego de varias semanas cuyo paradero, afirmaban, sí estaba en suelo maderense pero solo concentrado con su familia. Hubo una reunión donde lo acompañó Alfonso Ramírez Cuéllar, cuyo tema fue la elección judicial, convocando a los todavía fieles del edil de la urbe petrolera en un salón social.
Si bien los cuestionamientos estaban dirigidos hacia ese asunto, el planteamiento también se le dirigió a Adrián por las irregularidades detectadas en las cuentas públicas durante su administración, principalmente del ejercicio 2023. Aclaró que la Auditoría Superior de la Federación le entregó el documento donde solventa cada una de las inconsistencias al manejo del recurso, sobre todo de los participaciones y aportaciones.
Problemas en el estado
El problema para Oseguera Kernion se encuentra en las innumerables observaciones por la Auditoría Superior del Estado de Tamaulipas. Son más de 200 millones de pesos actualmente sin comprobar cuál fue el destino real. La cifra es un porcentaje arriba del 20 por ciento del paquete económico programado anualmente para el ayuntamiento.
Lo preocupante está en la falta de transparencia pues la ciudad vivió un periodo de desolación. Muy poca obra pública, algunas calles rellenas de asfalto, carencias en el servicio de recolección de basura y alumbrado, sin un plan de infraestructura emblemático, pero una imagen muy deteriorada hacia el turismo al permitir operativos de tránsito recaudatorios.
Por ahora hay una opacidad en el monto, ni el exalcalde tiene la intención de venir a aclarar, pero quién lo sufre no es la actual gestión a cargo de Erasmo González Robledo, son los cerca de 250 mil personas que viven en Madero y cuyas necesidades son muchas.
