Por Autor Conocido
Tamaulipas y el ojo clínico a los recursos
Los tiempos de fiscalización a entes públicos, desde el gobierno federal, los estados, municipios y organismos descentralizados, todo aquel encargado de manejar dinero entregado a las arcas mediante los impuestos de los ciudadanos, son y por mucho muy estrictos en los tiempos recientes, incluso vistos abiertamente y sin restricciones.
Las noticias consistentes en solicitudes de información como el acceso a enlaces donde se actualiza el pago de participaciones y aportaciones, además de emitir el movimiento de ingresos, algunos con mucho escrutinio por los casos de desvío de recursos acontecidos prácticamente en todos los sexenios, es el ejemplo vivo del análisis como de la controversia.
Parte de esta revisión proviene de la Auditoría Superior de la Federación. Sin importar qué gobierno o sistema maneja el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, cuando se trata de checar si el Presupuesto de Egresos se ejecutó conforme al proyecto o el programa social designado, se hace de forma correcta, clara y contundente, explicando hasta si un centavo no se ejecutó conforme a lo previsto.
Ese fue parte del mensaje entregado en Tamaulipas por el titular David Colmenares Páramo durante el evento realizado el pasado jueves en Ciudad Victoria. La referencia de una buena práctica es la administración encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, sin observaciones ni faltantes en los montos estudiados dentro de la cuenta pública 2023, precisamente su primer año al frente de los destinos de este territorio.
Mensaje a los alcaldes
De forma muy precisa, a los representantes de los 43 ayuntamientos, con muchos presidentes municipales de testigos, la eficacia suele también reconocerse entre el pueblo si el destino final del paquete económico, desde la ministración por la Secretaría de Hacienda y con destino a las tesorerías locales, se traduce en obras de pavimentación, una rápida respuesta a los servicios básicos como recolectar la basura, alumbrar las calles y tenerlas bien vigiladas.
Bajo ese mismo tono también se refirió el mandatario tamaulipeco. Recordó cuando en la etapa del Cabecismo se intentó eliminar todos aquellos órganos de control interno en el Ejecutivo, aunado al faltante de más de mil millones de pesos no comprobados por el otrora gobierno panista, razón que generó denuncias contra muchos servidores públicos, varios vinculados a proceso.
Si esta es parte de la historia, hoy los alcaldes y sus colaboradores deben entender ese ojo químico puesto al trato que le dan a sus erogaciones. La propia Auditoría Estatal hizo su parte y dejó en evidencia a varios ediles del anterior trienio. Si no lo entienden, que no se vean sorprendidos cuando se revise la cuenta pública del 2025.
