Por Autor Conocido
El día que se consolidó el poder de la 4T
Planteado y etiquetado con antelación, el 2 de julio del 2018 es la fecha más significativa para la vida pública de México en su época reciente. Ese día el pueblo salió en paz a votar por la llegada de un movimiento sin siquiera cumplir un lustro de fundación para darle a todos, sin excepción y como la quieran contar, una sacudida social muy difícil de ver en décadas.
Ese domingo, al conocerse el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, arrasante, inobjetable, incuestionable y gestado por el descontento de una nación cuyo grito de agravio causado por una clase política cuyo principio se veía esperanzador, sin embargo, corrompidos por el sistema trabajaron por el bien propio, expresó ese descontento.
No fueron millones, también actores políticos y sociales se refugiaron en Morena sabiendo la decadencia del PRI y la avaricia de un grupo panista controlador del partido cuya obsesión era volver a Palacio Nacional. Cada uno puso una semilla en el suelo, el árbol fue creciendo y 7 años después, las raíces crecen y se expanden, como la lógica de la propia naturaleza.
Llegamos al 1 de septiembre del 2025, la fecha programada anualmente como la fiesta del presidente. Con la primera mujer al frente del Poder Ejecutivo, Claudia Sheinbaum compartió por primera y única ocasión reflectores con el Judicial, un ente renovado tras la inédita (y también controvertida en varias aristas) elección de jueces y magistrados a nivel federal y en los estados.
Una agenda muy cargada
Ese mensaje a la nación, cuando había otro tipo de gobierno, parecía un espectáculo de lo mejor producido, incluso más que un concierto o programa de televisión en vivo. Este lunes se decidió ser más sobrio, corto, directo y para un reducido grupo de invitados. Se agradece, en otras ocasiones suele alargarse demasiado.
Lo anterior dió paso al protocolo de ingreso de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Primero, los 9 electos encabezados por Hugo Aguilar participaron en un acto con grupos indígenas, recibiendo el bastón de mando. Más adelante vino lo oficial: tomaron posesión en el Senado y con Claudia de testigo, en el Pleno, ocuparon sus sillas.
De esta manera, pasamos al 2 de septiembre a la era completa, establecida y sin mirar hacia atrás, del proyecto llamado “Cuarta Transformación”. ¿Qué tan bueno o malo será? ¿Cómo se comportará ante una situación de crisis? Eso lo sabremos con el pasar de los días, meses y años. Por el momento hay un sentir de los mexicanos de confort con Sheinbaum: 79 de cada 100 respaldan su labor como presidenta, un balance a considerar con absoluta seriedad.
Los objetivos de Morena, ese sueño tan deseado por López Obrador, se consumó. Ya tienen todo el poder.
