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Por Autor Conocido

Tampico: sin tregua y sin piedad

La característica del ser humano, como lo es ser pensante y creativo, también incluye la competencia, tener de frente o a su lado un modelo a seguir como también a superar. Lo vemos desde el círculo más cercano, hermanos, primos, amigos, vecinos, tanto entre quienes piensan igual y con más razón en los distintos.

No importa si buscan ser el mejor de la clase, el chavo más seguido en la cuadra, para ganar una cascarita de fútbol o incluso para la fiesta, enfrentarte a alguien para sentir ese deseo de triunfo o poder, sucede en cualquiera ámbito. En la política no es la excepción.

La presente campaña es una muestra y Tampico una parte de ella.

Hace más de un año, cuando se empezaba a cocinar quiénes eran las propuestas de cara a la elección del próximo 6 de junio, el principal favorito para incluso arrasar en el puerto era el alcalde Jesús Nader Nasrallah.

Incluso, cuando se supo que su principal adversario sería la diputada federal con licencia Olga Sosa Ruiz, abanderada de la coalición Morena-PT, estaba casi por descontado la victoria del panista, encargado de poner orden en la ciudad principalmente en temas como servicios públicos. Así empezó el proceso proselitista.

Sin embargo, el respaldo que le dieron operadores como Sergio Villarreal, Julio Gámez y Cuitláhuac Ortega Maldonado al proyecto de la morenista, le ha dado un sabor totalmente distinto a una jornada que parecía hasta cierto punto aburrida, al hacernos creer que todo estaba planchado.

Resulta que, en el sentir de expertos en territorio, entre miembros de ambos partidos y rivales fuera de ese enfrentamiento directo, ven una lucha muy pareja sobre todo en sectores populares. Así como en una casa apoyan al representante azul, su contraparte cuenta con el respaldo en el domicilio siguiente.

Esa confrontación también se pasa a dos escenarios: en las encuestas van de una diferencia de 2 a 1 de uno, hasta un favoritismo en las clases de alta población del otro. El segundo son las redes sociales, plagada de anuncios pagados para denostar a los dos punteros, tachados de mentirosos y corruptos.

Con esa tendencia recordaremos está campaña en el puerto tamaulipeco, sin tregua a fin de ganar adeptos y sin piedad en los ataques.

La gente tiene, en unos días, la última palabra.

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