Chucho y Maki, en los polos opuestos
Por Autor Conocido

Chucho y Maki, en los polos opuestos 

El ambiente político en Tamaulipas, cada día más intenso con la sucesión gubernamental a decidirse en el 2022, trae consigo detalles peculiares para los protagonistas y su agenda. Esto antes de la definición en los partidos políticos donde militan; en una muestra más de lo extenso, variado y plural de este territorio al noreste de México. 

Este miércoles estuvo en la zona conurbada Maki Ortiz Domínguez. Bajo la bandera del Movimiento de Regeneración Nacional, el partido que le abrió las puertas tras su renuncia/expulsión del PAN, sostuvo reuniones donde presentó sus logros como titular en cinco años del Ayuntamiento con la población más grande en el estado. 

Entre sus reflexiones y propuestas para mejorar la entidad, se dio paso para atender entrevistas y comerse una torta de la barda. También para sostener una muy amplia conversación con uno de los líderes morenistas, el alcalde de Ciudad Madero Adrián Oseguera Kernion, esto en su oficina en la presidencia municipal. 

Así como vino de norte a sur, en una ruta contraria estará el alcalde de Tampico Chucho Nader, uno de los dos principales panistas nombrados para competir en junio próximo. De entrada, parte de su proyecto de ciudad, pero también aterrizado a los 42 municipios, lo expondrá a miembros de la Canaco de Reynosa. 

No solo eso, en próximos días también se encontrará con similares de la iniciativa privada y muy seguramente afiliados a Acción Nacional en Matamoros. 

Entre polos opuestos, dos mencionados en la conversación amplían su imagen; conocen el sentir de los futuros votantes y emprenden su muy particular camino en terrenos pocos comunes. 

Truco y los matamorenses 

Una de las ciudades complicadas para el panismo, Matamoros, fue elegida por César Verástegui Ostos para encontrarse con fieles al bando azul. Ahí figuras prácticamente desparecidas como Leticia Salazar y Juan Biasi lo acompañaron, así como Francisco «Kiko» Elizondo y Carlos García. 

Una fórmula rara, pues entre tres grupos muy antagónicos al interior, cuya distancia se ha reflejado en las recientes elecciones con malos resultados, el Truco las unió. 

Ramiro Ramos, en lo suyo 

Entre tanto cacareo por la alianza obligada, parchada, genérica, Frankenstein o como se le quiera llamar entre azules, tricolores y los sobrevivientes perredistas, contados con una mano, Ramiro Ramos Salinas hace su chamba de conocer a los priístas sobre su sentir rumbo a la nueva contienda. 

Sabedor que por ahora no existe una postura clara en el instituto político sobre ir o no de la mano con sus ahora «amiguis», recorre el estado con la opción abierta todavía de estar en la boleta. Al final, lo que se decida en el CEN no es su responsabilidad; por ello, hace la parte que le toca. 

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