Por Autor Conocido
Una pizca de humildad para Américo
El entorno morenista en Tamaulipas está, como sucede desde la fundación del instituto político en el 2014, en habitual estira y afloja dentro de su militancia, acostumbrada a los debates de ideas, un ejercicio propio en el cual cabe todo, incluido denostar y minimizar, hasta cuestionar los valores que derivaron en su fundación y a sus personajes más importantes.
Dentro de esa forma de proceder, diferente a la «democracia interna» que en su momento tuvo el PAN, así como la «institucionalidad» presumida hace años en el PRI; esas expresiones libres crean al exterior un sesgo de división, de poca cordialidad, de conflictos y pleitos donde las diferencias trascienden hasta el ámbito personal.
En eso cae, o con el esfuerzo de muchos grupos pretende caer el partido-movimiento una vez más; con la precampaña para la gubernatura cerca de finalizar y ya viendo hacia el proceso abierto y la búsqueda de las preferencias en la población en general en abril próximo.
Con lo anterior, Américo Villarreal Anaya, el postulado definitivo, tiene todavía ese gran pendiente tan señalado en otros espacios de opinión; advertido por compañeros de su corriente política y personajes de peso. Requiere el tacto suficiente para amalgamar el sentir y sumarlos a su proyecto. Operación cicatriz, ese es el faltante.
Y más, cuando en sus declaraciones, decir que esos personajes con peso en regiones importante como Reynosa, solo representan dos votos, no se puede permitir con todo y la amplia ventaja en las encuestas sobre César Verástegui Ostos, un político voraz en busca de tomar lo que sea con tal de bajarle rating.
Humildad, una pequeña porción para el senador con licencia será suficiente para aterrizar su imagen. Si no quiere repetir la tragedia de Nuevo León con Clara Luz Flores del año pasado, la necesita y demasiado.
Maki pide ¿perdón de rodillas?
El gran trascendido a nivel estatal para tener de vuelta a Maki Ortiz Domínguez en el panismo tamaulipeco, luego de los malos tratos recibidos por los Vientos de Cambio, requiere una cosa y solo esa: recibir el perdón y de rodillas de Francisco García Cabeza de Vaca, actual gobernador.
Por algo, el proyecto «Todos por Tamaulipas» no logra tener ese amarre a favor de su candidato.
Otra lucha de egos.

