Por Autor Conocido
Pega Maki, pero se quedó corta… muy corta
La Sala Superior del Tribunal Federal Electoral debatió el último intento de la exalcaldesa reynosense Maki Ortiz Domínguez en tener un porqué del Movimiento de Regeneración Nacional para negarle la candidatura a la gubernatura de Tamaulipas; proceso establecido el año pasado y cuya decisión del Comité Ejecutivo Nacional recayó en Américo Villarreal Anaya.
Cerca del mediodía se supo el boletín de la instancia judicial en la materia. Con muchas palabras técnicas, difíciles de digerir o traducir a primera instancia, el principal señalamiento dirigido al Tribunal Electoral del estado es aclarar a la aspirante su queja acerca de la equidad de género; lo cual no hizo con antelación.
Al consultar a expertos en materia legal, con mayor conocimiento de los reglamentos y las acciones que cualquier simple mortal, incluidos los propios aspirantes, es dar una nueva sentencia, pero puntualizando a la quejosa ir a fondo y analizar el fallo de la Comisión de Justicia del instituto político.
En pocas palabras, los magistrados tamaulipecos deben dar un resolutivo entre este día y hasta el sábado. Más directo, no se repone ni el proceso interno y la decisión, ambas finalizadas y tomadas. Villarreal Anaya continuará como el aspirante.
A la también doctora de profesión, tras tanta insistencia en estos menesteres, con el reclamo de «no tomar en cuenta a ella como mujer», finalmente una vía le hizo caso. El asunto, con todo el ruido mediático a su alrededor, principalmente de los contrarios, parece quedará en el anecdotario.
Logró el objetivo de sacudir a todos los seguidores del senador con licencia; pero el principal objetivo, quitarle a Américo la candidatura, ella misma lo sabe es imposible.
De ahí se queda muy corta en esas intenciones, pero el susto provocado es la última jugada para buscar algo personal, para su familia o su capital político, muy amplio en la frontera.
El agandalle a un diputado en silla de ruedas
Un detalle visto en la discusión de barrio disfrazada de entrega de informe de gobierno en el Congreso de Tamaulipas fue la manera que se intentó evitar al legislador Marco Gallegos expresarse contra Francisco García Cabeza de Vaca cuando entrega su documento acerca de la rendición de su gestión en el sexenio por concluir.
Usó una camisa como protesta en tanto las imágenes se tomaban. Acto inmediato, dos legisladores panistas, Carlos Fernández y Mon Marón se le pusieron enfrente con pancartas de «Gracias gobernador» e impedirle ser visto. Todo estuvo bien excepto por una cosa: Gallegos es un ser humano cuya capacidad de movilidad se limita a una silla de ruedas. Por supuesto, no se iba a poner de pie.
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