Por Autor Conocido
Comapa vence la ineficiencia del pasado
En la sociedad civil de la zona sur de Tamaulipas, los gobiernos anteriores le crearon una muy pésima imagen a la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa). Además de los altos cobros, la desatención a las quejas ordinarias, el rezago en arreglo de fugas de agua potable y drenaje y la indiferencia ante los constantes socavones, sembraron ese malestar en la población.
De todo esto ha tratado de dar cuenta y solucionar de inmediato la nueva administración a cargo de Francisco González Casanova. Sabiendo cómo estaban las condiciones de la infraestructura, incluso teniendo como hándicap la crisis hídrica que se registró hace más de un año, le han puesto mucho interés y acción de manera muy determinante en solucionar cada uno de los puntos que le permita al ciudadano tener un líquido en buena calidad.
Por ejemplo, a más de cinco décadas sin mantenimiento, la Planta de Rebombeo Obrera recibió una intervención de fondo que marcará un antes y un después en el servicio. Ni en el PRI como en el pequeño y nada célebre paso del PAN al frente del operador, había hecho el trabajo pertinente, porque hacer obras de este tamaño incomoda y lo que incomoda le duele a quien tiene aspiraciones políticas.
A partir de ello mandaron un mensaje muy claro. Se pueden hacer obras a futuro, poniendo por encima a la población. Se sabe que como sucedió en esta infraestructura, hay incomodidad, enojo, reclamos, pero cuando el proyecto concluye y es de buena manera, la percepción es totalmente diferente. Fueron 24 horas cuando el pronóstico era de 48 horas, agradeciendo siempre la comprensión de los usuarios afectados.
Eficiencia, capacidad de resolver y voluntad para incluso mejorar los tiempos de entrega con visión a largo plazo, es lo que se pide y la Comapa cumplió.
Y el PRI sigue desmantelándose
Y precisamente el partido que hace una década tomaba la referida comisión como caja chica, sigue en su proceso paulatino de desmantelamiento. Carlos Morris Torres, pariente del ex gobernador Egidio Torre Cantú presentó su carta de renuncia a su militancia a 20 años de sumarse al tricolor.
Siendo titular del Comité Directivo en la capital Ciudad Victoria, siempre sonando para un cargo público, es víctima de las malas decisiones alrededor del organismo. De por sí su dirigente Bruno Díaz se comporta como un precandidato a un puesto en lugar de levantar el barco priista, ahora son menos los experimentados en apoyarlo. ¿Cuántos más necesita para ponerse a trabajar?
